sábado, 23 de enero de 2016

La aventura de firmar

Para un koalita como yo, la huella electrónica es cuando plantas la patita encima de una fotocopiadora.

Tras una serie de koalastróficas desdichas sufrida esta semana, decidí que era el momento de sumar una más a mi vida: realizar un trámite electrónico con el DNIe más allá de Hacienda o la Seguridad Social.
El resultado: muchas horas perdidas, pero final quasi feliz. Ya tengo mi certificado de la FNMT. Creo que esta entrada debería ir en mi otro blog "El indignao permanente".

Hace años, antes de que existiese el DNIe, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) comenzó a expedir los certificados digitales para los trámites con la Administración Pública. Por aquel entonces (corría el año 2005 o así y yo corría por El Retiro) conseguí mi primer certificado digital. Ibas a la Agencia Tributaria (AEAT) de tu barrio, pedías el código para demostrar tu identificación física y luego te lo podías descargar.
Las declaraciones de la Renta por internet se convirtieron en cosa fácil. La vida laboral de la Seguridad Social (SS) también. Todo era maravilloso

Dios creó el certificado de la FNMT y Satán creó el DNIe. Un DNI que... en primer lugar, por su calidad, deja mucho que desear. Sin ir más lejos tuve que renovarlo a los 4 años porque el chip se había despegado de su soporte.

Una imagen de nuestro amigo:

O lo que es lo mismo (ays South Park...):

El caso es que allá por 2011, antes de irme a Londres, renové mi DNI y obtuve un DNIe. Un paso más en la evolución. O eso creía. ¡Craso error! ¡Cuán equivocado estaba! Fue el principio del final. O el final del principio de comodidad.

Utilizar el DNIe implica tener un lector de tarjetas. Estupendo, compremos uno... instalemos los controladores y... ¡tadán! Parece que funciona. Abrimos el navegador y la primera en la frente. Debes añadir estos certificados raíz nuevos en el navegador, configura la zona segura para aceptar lo que te llega de la Administración Pública aunque NO ESTÉ BIEN FIRMADO... Uhmmm, todo esto sonaba muy rudimentario, pero había que hacerlo si querías usar el DNIe. Arcaico versus moderno... Juas. La combinación ferpecta.

Por aquel entonces renegué del certificado de la FNMT porque esto era más seguro. El certificado del DNIe no es exportable, así que o tienes el soporte físico (el DNIe), o no hay manera de suplantarte. Añade una capa más de seguridad, pero claro... tanta seguridad lo acaba haciendo inutilizable como veréis más adelante.

Los trámites de la Agencia Tributaria (AEAT) parecían funcionar, tras unas cuantas configuraciones extraordinarias... Extra por su padre y ordinarias por su p*** madre. Los de la Seguridad Social también. Más o menos todo iba bien.

Hasta que un día decides viajar con tu portátil y no llevarte el lector de tarjetas. Y entonces te surge un trámite súper importante (principio de la inoportunidad) para el que necesitas el aclamado y todopoderoso DNIe. Te compras otro lector (total, son 9 eurillos... lo dejas ya en casa de tus padres y así no tienes que andar viajando con él). ¡¡Mentira!!

Instalas el nuevo lector con sus controladores... y empieza la feria de los 32 y los 64 bits. Por aquellos entonces ya las cosas eran más guay, más 64-bit que 32-bit. Y yo no iba a ser menos. Mi sistema operativo era de 64 bits... pero los controladores del lector se daban un poquito de hostias con el sistema operativo. Y con algo más que hasta ahora he omitido, pero que llegados a este punto he de mencionar impepinablemente: LA (R)/(D)/ EVOLUCIÓN DE LOS NAVEGADORES.

Flashback: Sicilia, 1929... Que no, año 2005... las cosas eran como los gobiernos en España: bipartidistas. O eras de Internet Explorer o de Netscape / Mozilla. Si eras muy freaky podías ser de Ópera. Y si eras mega freaky por aquellos entonces podríamos hablar de Konqueror o de Safari para los "Apple-eros". Pero Google se metió en la carrera por navegar y navegó con su Chrome, haciendo que otros barquitos naufragaran.
Lo que antes funcionaba bien en IE, ya no funcionaba; pero más o menos funcionaba en Chrome de vez en cuando. Y Mozilla (luego Firefox) empezó a cambiar su configuración de seguridad para hacerla absurdamente muy diferente a la de IE y Chrome, por lo que llegó un punto en el que lo descarté como navegador para la Sede Electrónica de la Administración Pública española.

Volviendo al tema que nos ocupa, el incremento del número de navegadores, y sus constantes mejoras y evoluciones me proporcionaron gratuitamente otro quebradero de cabeza: los certificados y los "plugins" de Java. Y es cuando los aspectos de Seguridad se fueron incrementando, incrementando e incrementando hasta puntos extremos. Pero que todo sea seguro no es malo, mientras funcione...
Java empezó a restringir funcionalidades, los navegadores empezaron a restringir Java... algunas páginas a restringir navegadores... y hete (cacahuete) aquí que llegó a la pescadilla de los dos últimos días.

Desde las versión 45 de Chrome en adelante ya no se ejecutan "applets" de Java. Fin de la historia. Si intentas descargar una versión de Chrome anterior (si la encuentras, je), pues tampoco funciona el instalador... debe tener alguna comprobación de fecha. Chrome descartado. Ni siquiera utilizando la extensión IETab. Nada. Muerto. Caput. A otra cosa, mariposa.

¿Qué nos queda? Internet Explorer y Firefox... Recordemos que todo esto sobre Windows, que en Linux tampoco va mucho mejor... Y en MacOS ni me importa.

¿Pero cómo empezaba la entrada de hoy?
Vamos a realizar un trámite con el Ministerio del Interior, no con la AEAT o la SS. Y, por tanto, vamos a hacer el "más difícil todavía".
Para poder hacer trámites en el M. del Interior te piden la siguente configuración recomendada (ATENCIÓN que no tiene desperdicio):
- Windows 7 (que en breve se quedará sin soporte...)
- Internet Explorer 11 (el último navegador de Microsoft de la saga IE).
- Java 8 (la última versión de Java porque son muy cool  y hay que tener los últimos parches de seguridad)

Sí, sí, Windows 7... ni 8, ni 10, ni Linux, ni Mac... No es que no vaya a funcionar con ninguno, pero no te lo garantizan.
Internet Explorer 11... sí, sí, ni Edge (que tampoco ejecuta Java ya), ni Firefox, ni nada que se le parezca. Y encima, si usas Windows 10 con IE 11, te dice que no es IE11 (WTF!!)
Java 8... porque son así de guays, no porque su software utilice las "Lambda functions"que incorpora la última versión paranoica de Java.

Tras intentarlo de todas las maneras habidas y por haber (y no lo voy a describir para no hacerlo más pesado), intenté conseguir el certificado de la FNMT con el DNIe. Pero tampoco funcionó (ya lo había intentado en el pasado, siempre sin éxito).

Pues opté por la virtualización. Y hete (ojete) aquí que me encontré con que... mi VMWare Workstation deja de funcionar (por defecto) en Windows 10. Los de Microsoft han decidido meterte su Hyper-V de manera sutil. Windows 10 habilita los servicios de virtualización de Hyper-V y son incompatibles con VMWare. Total, que lo tienes que deshabilitar, reiniciar y todo listo. ¿Siguiente paso? Crearte una máquina virtual e instalar Windows 7, con IE 11 y Java 8. ¿Os creíais que iba a ser fácil? Pues sí, muy fácil instalarlo. Ahora dile a VMWare que tu lector de tarjetas (conectado a tu portátil, físico, no virtualizado) funcione en el sistema virtualizado... tras 15 minutos probando (enchufa en el USB, desenchufa de la regleta de USBs..., reinicia...), ya lo haces funcionar. Y cuando la página del "Misterio" del interior (porque de verdad es un misterio cómo puede ofrecerse un servicio tan cutre sin que le bombardeen la página) te dice que cumples todos los requisitos (sí, sí, todo con marquitas verdes que te invitan a saltar al vacío), intentas realizar el trámite y... ¡¡¡OOOOH!!!

NO FUNCIONA

NO FUNCIONA.

¡¡NO FUNCIONA!! (formato de letra "La más Grande", como Rocío Jurado).

Y pruebas, y reinicias... y no funciona.
Y entonces decides instalar Firefox... y casi que tampoco.
Y aprendes, lees, te piden que instales nuevos módulos criptográficos, y configuradores de la FNMT y del DNIe (que han aparecido nuevos)... y casi que funciona en Firefox, pero tampoco funciona.
Y cuando ya lo tienes todo a punto de caramelo, va tu máquina virtual y peta extrañamente ¬¬u. Tal cual. VMware "Internal Error". El suicidio se te pasa por la cabeza, pero ¿por qué suicidarte cuando puedes intentar asesinar al que hizo esa web?

Paciencia.
Mucha paciencia.
Anoche me acosté a las 3 am (desde las 22:30 del día anterior).. Y esta mañana desde las 10 para intentar hacerlo funcionar...

He optado por hacerlo en el sistema operativo primigenio (en mi portátil), i.e. Windows 10. Y he decidido que lo iba a hacer funcionar aunque fuere por encima de mi cadáver (qué mal queda esto aquí).
Me he descargado los módulos criptográficos, añadido las excepciones de seguridad de IE11, las de Java, las perimetrales de mi casa, las del gobierno británico y hasta las de la Federación Galáctica con "Amígdala" al frente (o en la garganta).

Y ha funcionado.

HA FUNCIONADO.

¡¡¡HA FUNCIONADO!!!

Pero no... no ha funcionado como era de esperar con el DNIe.
Ha funcionado con el maravilloso certificado de la FNMT.
Todo lo que he hecho no ha sido para hacer el trámite original, noooooo. Todo lo que he llevado a cabo ha sido para conseguir el preciado certificado de la FNMT. Y lo tengo.
¿Y qué he usado para conseguirlo? Je. IE 11.
Me lo he descargado, lo he instalado... y sí, ahora puedo hacer los trámites tranquilamente sin necesidad del DNIe. Pero... pero... cuando voy a firmar me pide que meta el DNIe. Y lo meto... y firmo con el otro. Pero funciona. Pequeños detallitos que habrá que pulir, pero ESTO FUNCIONA NENA. 
Y el certificado d ela FNMT es EXPORTABLE. Sí, que te lo puedes meter en el penedrive y llevártelo (lo cual es MUY peligroso, así que no olvidéis de ponerle una clave larga, tan larga como la entrada que estoy escribiendo). Pero funciona, funciona, funciona... y así sucesoriamente, como los Borbones.

He podido hacer mi trámite y ahora tengo la opción de hacer todo lo que quiera y más, hasta de destruir el certificado y crear uno nuevo (noo, no voy a tentar a la suerte ;)).

Si has llegado hasta aquí, enhorabuena. No sé ni cómo he llegado yo escribiendo.
Si te has saltado todo y has llegado hasta aquí, enhorabuena. No te has perdido nada.
Si no has llegado hasta aquí, ¿cómo sabes que no has llegado?


Ahora mismo soy un koalita certificado. La FNMT dice que puedo hacer trámites y que soy de fiar. Que mi patita electrónica 
Huella de koala
es original y válida.

Pues eso, que tiréis vuestro DNIe y uséis el certificado de la FNMT.

P.D. No quiero comentarios del tipo "Esto en Linux no pasa" o "Mi Mac es guay" o "Hazlo por la vía tradicional". Gracias :)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El significado de Ulaanbaatar o la desgracia mongola


Queridos Koalitas y demás criaturas gélidas:
Sin la ayuda de traductor, sin tener que preguntar a un nativo, sin consultar la Wikipedia… Con la ayuda de nadie, pero al mismo tiempo con la ayuda de todos, he conseguido saber el significado del nombre de esta ciudad. Me llena de orgullo y satisfacción informaros de que Ulaanbaatar quiere decir “a mi puta bola”. Porque es así como los habitantes de esta ciudad se mueven, se comportan y viven: A SU PUTA BOLA. Y como si de un diálogo se tratara…
Entrevistador Anónimo: ¿En qué te basas para sacar esta conclusión de tu estudio?
Koalita: Querido Entrevistador Anónimo, pese a que es un estudio reciente y no lo han podido confirmar científicos del mundo mundial, son sólo necesarios un par de pares de días para darte cuenta de que esto es así. Sólo tienes que ver cómo conducen y cómo caminan.
Entrevistador Anónimo: ¿A qué te refieres con “cómo conducen”?
Koalita: No respetan las señales. Me quejaba del caos de Hanoi y del tráfico frenético de la ciudad. Tantas motos la convierten en un sitio altamente peligroso y desordenado. Pero lo de Ulán Bator es de otra índole. No hay motos, ya que con el asfalto helado es lo más peligroso. En su lugar, tienen todoterrenos con las ruedas más grandes que los huevos del caballo de Espartero (tenía que decirlo). Y da igual que el semáforo esté en rojo para ellos y verde para ti… ellos pasarán. Y da igual que tú estés cruzando el paso de cebra en condiciones, ya que ellos te pasarán por encima.
Entrevistador Anónimo: Pero Koalita, ¿seguro que no estás exagerando? Es bien sabida tu manera de relatar los hechos con la hipérbole por bandera.
Koalita: No, no, palabra de marsupial. En varias ocasiones he visto cómo casi se llevaban a la gente por delante, y esto no es broma. Lo peor de todo es que, si cruzando el paso de cebra, resbalas y te caes… entonces ya no lo cuentas (bueno, yo te lo cuento, a no ser que sea yo el que esté debajo de la rueda, pues entonces será otro el que te lo cuente...).
Entrevistador Anónimo: Pero entonces las estadísticas de atropellos serán muy altas en la ciudad.
Koalita: Desconozco ese dato. Lo que sé es que aquí podría arruinarme jugando a la lotería. Toda la suerte que tengo de seguir con vida tiene que salir de algún lado.
Entrevistador Anónimo: Volviendo a las observaciones de tu estudio, comentabas que también concluyes que van a su puta bola por la forma en que caminan. ¿Podrías explicarnos eso con algún ejemplo, para que lo entiendan tus lectores?
Koalita: Por supuesto. Yo estoy acostumbrado a ceder el paso cuando me cruzo con alguien, entrando o saliendo por una puerta, subiendo al autobús… Aquí simplemente te empujan. Lo mismo que con los coches, pero sin ellos. El primero que llega, el primero que pasa. Pero el último que llega, el primero que pasa. Y cuando chocas, ellos empujan más fuerte y no piden disculpas.
Entrevistador Anónimo: Quizá estás muy acostumbrado al “sorry” británico.
Koalita: Puede ser, no te diría ni que sí ni que no, sino todo lo contrario. Pero no necesito que me pidan disculpas por todo, ni tener que pedirlas yo tampoco. Simplemente cuando sea necesario. Sin ir más lejos, ayer estaba en la cola del supermercado a punto de pagar. Llevaba un cestón de navidad curioso, y es que ya sabes que el Koalita no se alimenta de aire. Detrás de mí había un chaval con dos latas de cerveza. Y puesto que yo iba a tardar un rato, le ofrecí pasar primero. ¿Qué me dijo? Nada. Ni me miró. Se puso delante de mí y pagó. Eso por no hablar de los otros que se me colaron el día anterior…
Entrevistador Anónimo: Pues parece que esta vez no estás exagerando…
Koalita: Bueno, ¡qué valor! Yo nunca exagero… De hecho, creo que esto tiene una explicación lógica. Mongolia es un país donde el nomadismo aún existe, es una forma de vida. Si sales de la ciudad, te encontrarás con tiendas de campaña en la estepa. Piensa ahora que Ulán Bator es una ciudad bastante moderna. Puedes encontrar desde un ejecutivo hasta un nativo en traje regional. Esta gente no está acostumbrada a vivir en sociedad, vivían separados los unos de los otros. Así que la ciudad no es más que una agrupación física, pero no lógica ni ordenada.
Entrevistador Anónimo: Koalita, vaya respuesta más currada. No haremos más comentarios al respecto. Por lo demás, ¿cómo estás viviendo la experiencia?
Koalita: Entrevistador Anónimo, ya que no te conozco de nada, voy a serte sincero: ESTO ES UN CAOS.
Entrevistador Anónimo: Ya estás exagerando otra vez…
Koalita: Aparte de que me di en la frente con el techo de la buhardilla y me hice una brecha al más puro estilo “Harry Potter”, casi me hostio en la calle… y ahora voy y me quedo sin Internet en el apartamento… ¡Qué desastre!
Y hasta aquí os puedo contar. El resto de la conversación no tiene mucho interés. Os informaré de mis logros con la conexión… a todo esto, será mañana cuando publique esta entrada, ya que ahora mismo no tengo conexión en el apartamento J

martes, 13 de noviembre de 2012

Las crónicas de Koalarnia

Queridos koaliventureros/as:
La entrada de hoy la escribo desde una localización única: la piscina del hotel Daewoo en Hanoi. Tomándome una cocacola de eucalipto y disfrutando de un día nublado, pero caluroso. Y así me hallo, en la mesita de la terraza, dándole a la tecla.

Ahora que por fin puedo descansar tras la paliza de los últimos días, me vienen a la cabeza los momentos memorables acontecidos hasta fecha de hoy. Lejos me queda el largo trayecto entre Londres y Seúl: el estilazo de las azafatas de Korean Air, el maromo de Newcastle viajando con su padre de 79 años que iba a ver a los amigos de la guerra de cuando tenía 19... El viaje de Seúl a Hanoi con Vietnam Airlines y el otro estilazo de las azafatas, ataviadas con traje regional aéreo (aka regionair xD)... Ya me he dado de alta en el programa de Sky Team también, voy a tener todas las tarjeta de fidelidad aéreas habidas y por haber. Con la de Iberia Plus me va muy bien, ya me he conseguido unos cuantos viajes "gratis". Pero vuelvo al estilazo de las coreanas, ESTILAAAAAAAAZOOOOOW.

No hay mucho que contar sobre mi estancia en Hanoi, ya que apenas he salido del hotel; por no decir que no he salido nada. Mi primera aventura ha sido esta mañana en la embajada de Mongolia, donde puedo dar fe que de mongolos no tienen nada. Qué listos que son. Me han levantado 60 dólares por hacerme el pasaporte en el día. Y más les vale tenérmelo listo para las 16h porque si no... si no... más me vale callarme también, que me veo en Hanoi encerrado en una prision vietnamita ://. 

La cuestión es que la gente de esta ciudad es muy amable, pero rara. Sin ir más lejos, he preguntado cómo llegar a la calle de la embajada de Mongolia. La recepcionista del hotel me dice: "está a unos 10 minutos andando, pero sería mejor que cogieras un taxi". Y yo miraba el mapa, la miraba a ella y le decía: "¿Me lo dices porque es una zona muy peligrosa?". Y ella, toda amabilidad, me responde: "No, pero es que te puedes perder...". Después de cinco minutos, cinco, estaba de camino a la embajada. Le pregunté al botones de la puerta y me dijo lo mismo,que cogiera un taxi para no perderme. Y yo, digno que soy, dije que iba andando. Y vaya, me perdí xD. Digamos que la dirección no estaba muy bien indicada, pero nada que un vietnamita señalando con el dedo no pueda resolver. Para ser sinceros, me ha costado 15 minutos llegar a mi destino (parezco el Tomtom).

Hay que resaltar que ha sido una aventura automovilística. El primer día ya me di cuenta en el taxi, camino del hotel, de que el tráfico en esta ciudad está en niveles que rozan el caos absoluto. Además, el hecho de que el 70% de la gente (a ojo de buen cubero) vaya en moto, hace que el tráfico sea más loco y complicado. Por no decir que, por las noches, apagan los semáforos... ¿¿?? Será que contaminan lumínicamente, o para ahorrar energía ya que la gente se los salta de todas todas. Estamos a martes y me quedan dos días más por aquí, espero no morir atropellado de camino a la embajada de Mongolia esta tarde.

Para mañana uno de mis compañeros me ha comentado que han organizado unas "compras" por el centro. Así que me han invitado a unirme y así podré tener un poco de "guía" local con una de las personas de nuestra oficina de Vietnam. Estoy deseándolo, sobre todo porque la tienda del hotel es cara y tiene pocas cosas. Aunque definamos el concepto de caro. Unos preciosos llaveros al precio de 0.5 libras no es caro. Claro que si lo comparas con lo que valen las cosas aquí en general, caro no... carísimo. Así estaban las dependientas, que en cuanto me gasté los 10 dólares en los 38904820489 llaveros y 38942 marcapáginas, no cabían en sí del gozo.

Lo de las comidas también es digno de mención. El buffet del hotel es bastante occidental, teniendo en cuenta que este hotel es bastante grande y se utiliza para conferencias y otras reuniones de negocios. Me llama la atención una fruta que sabe como el melón, pero es blanca como una pera y con pepitas como los kiwis... tendré que preguntar el nombre, ya por curiosidad. El buffet de desayuno del hotel es bastante generoso y el de comida/cena también se lo curran. Si pides pasta, te la cuecen en el momento y te la calientan con la salsa que pidas. Por no no hablar de las sopas que preparan en directo, echando el huevo, el pollo y el caldo y cociendo unos tallarines para la ocasión. Pena que me haya perdido el desayuno dos veces (por estar trabajando) y la cena de ayer (por trabajar también). Pero creo que lo voy a disfrutar lo poco que me queda. Mongolia no pinta igual de bonito en el tema de provisión culinaria, i.e., que me lo voy a tener que preparar yo todo si quiero "ahorrar gastos".

Y hasta aqui la crónica de mi cuarto día en Hanoi. Se puede resumir como: habitación, recepción, habitación, sala de reuniones, habitación, comedor, oficina, habitación...

P.S. Lo de tener también teléfono en el cuarto de baño suena que te cagas xD


lunes, 27 de agosto de 2012

Lo que yo escribía con 17 años... "Al otro lado".


     Tras volver a cerrar el sobre, se dirigió a la vela casi consumida. Expelió un débil soplido y apagó la llama que bailaba al son de una amarga melodía. La habitación se oscureció, dejando a su paso un mundo de sombras. Mario encendió una pequeña lámpara y se sentó sobre la cama. Su rostro revelaba la desolación de su alma; los labios, compungidos, impedían a la boca realizar movimiento alguno. De sus ojos marrones salió tímidamente una lágrima que, bajando por su mejilla, le produjo un suave cosquilleo. En breves segundos desapareció.
     Dejó la carta sobre la mesa y la miró fijamente. Realmente no miraba aquel trozo de papel, sino que recordaba su contenido. Se levantó de la silla y se dirigió al espejo. Contempló aquel objeto antiguo, enmarcado en un precioso cerco plateado y del cual, en una de las esquinas interiores, colgaba una fotografía. La cogió, con manos temblorosas, y la dejó caer. Tras levantar la vista de nuevo y dirigirla al espejo se vio reflejado, pero de un modo diferente, como si no se tratase de él. Observó toda su figura una y otra vez y, finalmente, centró su mirada en los ojos. En ese momento sintió la necesidad de conocer a la persona que se hallaba al otro lado, estirando su mano para intentar acariciarla. «¡Es imposible!», pensó, al descubrir cómo su mano desaparecía en el interior. Aunque no sabía lo que estaba sucediendo, su instinto le empujaba a seguir introduciéndose en aquel espejo que le había visto crecer y pasar sus momentos más íntimos. Metió una pierna, luego la otra y, por último, el resto del cuerpo. De repente se hallaba al otro lado, y él lo sabía. Pero en su cerebro racional no cabía la posibilidad de admitir aquella experiencia. Sin embargo, miró el resplandor que procedía de la ventana y notó que provenía desde la izquierda; él recordaba que la ventana estaba a la derecha del espejo. Por tanto era cierto, había cruzado el límite de la realidad.


     Pasados unos instantes, numerosos escalofríos recorrieron su cuerpo. Ya no estaba tan seguro de sus actos. El miedo y la duda se apoderaron de él y deseó volver a cruzar aquella puerta misteriosa. Y así lo hizo: había vuelto a su mundo.
     Estupefacto por aquella circunstancia, decidió que lo mantendría en secreto. Abrió su cama y se echó a dormir, sin olvidar el momento en el que él se fundía con su propia imagen.

     En mitad de la noche, cuando la luna se observa desde la tierra con su máximo esplendor, Mario se levantó de la cama como una exhalación, ahogándose en sudor. Encendió la luz y, tras meditar unos minutos, se enfrentó al espejo dispuesto a cruzarlo de nuevo. Primero comprobó que podría pasarlo y, subido en una silla, dio un gran salto. Por segunda vez se hallaba en el otro lado, pero a diferencia de la anterior, su cuerpo estaba lleno de ansias. Una vez allí, se paseó por aquella habitación paralela, en la que todo estaba igual con excepción del orden invertido, causa de la imagen especular. Cansado de dar vueltas, tuvo una idea, consistente en traspasar la puerta de la habitación. Dudando de esta decisión, agarró el pomo con fuerza, lo giró bruscamente y salió. Pero su sorpresa fue descubrir dónde se hallaba, un lugar que no pertenecía a su hogar y a la vez le resultaba familiar. La excitación que sufría le impedía pensar, pero estaba seguro de algo: había estado allí.
     Oyó unos ruidos. Giró su cuerpo y se encontró con ella. Su cabello azabache contrastaba con el tono tenue de las sábanas. Pero no estaba sola. La habitación se encontraba a media luz, con cierto aspecto sensual, y las persianas estaban bajadas del todo. Junto a ella, un hombre joven, de piel morena, la rodeaba con su brazo. Mario miró horrorizado aquella escena, incrédulo. No comprendía qué hacía el otro hombre en la cama, pero al mismo tiempo comprendía todo. En su cabeza, los pensamientos; en su cuerpo, las sensaciones de esa carta.


Mario recelaba, con rabia, mientras la pareja, que no podía apercibirse de su presencia, continuaba con su actividad amorosa. El otro la besaba con pasión, besaba sus labios, sus manos, sus senos. Acariciaba su cuerpo con suaves y delicados movimientos. Y ella se sentía feliz. Por su parte, ella también demostraba amor. Abrazaba con fuerza la espalda del hombre, moviendo sus manos de arriba a abajo. Mario, fuego en los ojos, deseó no haber entrado jamás en aquel espejo que antaño le había visto ser feliz y ahora le castigaba con el dolor.
     Harto de sufrir, al igual que pinchos que se clavan en el corazón, se dirigió al espejo de aquella habitación e intentó cruzarlo. Pero por alguna extraña razón no podía. Realizó varias tentativas, pero todas ellas fracasaron. Por último, como mazos de acero, alzó sus dos brazos y los impulsó contra el espejo. Los cristales se dispararon como el rastro que a su paso deja un cometa. El suelo se llenó en instantes de aquel tono plateado, mientras poco a poco la sangre los cubría con su color intenso. Mario yacía en el suelo, encharcado en un líquido que le pertenecía. La vela se consumió del todo, dejando la habitación de Mario en total oscuridad.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Haber elegido muerte y una de McDonalds

¡¡¡Uuuuuuuuffffff!!! Qué aburrimiento. Si hubieras elegido muerte...
Y así estoy, muerto de sueño, muerto de aburrimiento, muerto mortal... 
Atrás quedaron los momentos de tensión, reuniones en la sala de guerra, gabinete de crisis, grupos de investigación. Koalos y Koalas, ha llegado la era del SOPOR.

La noche de hoy no ha dado para mucho, más que para darme cuenta de alguna cosa que ya sabía: cuando hagas pruebas, prueba primero lo que das por supuesto. Así no quedarás mal sacando conclusiones erróneas.

Pero al margen de lo laboral, sin novedad en el frente. Con mis cascos puestos, viendo la noche pasar. Ya he ido al McDonalds a gastar mi "voucher" de 5 libras por la reclamación que puse hace un par de semanas. ¿Que de qué me quejaba esta vez? De una estafa sufrida por un dependiente de dicho establecimiento. La verdad es que no queda muy bien decir que te ha timado un camarero del McDonalds, pero hay veces que ni la mayor de las inteligencias puede discernir si lo que te dice un descerebrado es cierto o no.

Voy a narraros lo que pasó aquella noche.

Era de madrugada. Una de las primeras noches (si no la primera) de turno. Sergio y yo decidimos ir a por un café al McDonalds 24 horas, que es el único establecimiento que está abierto a las, digamos, 3 de la mañana. Yo llevaba una libra y pico en el bolsillo, y Sergio llevaba unos peniques; entre los dos llegábamos muy justos a 2 libras. Pero como yo llevaba tarjeta y en Reino Unido se puede pagar con plástico hasta a los que te limpian el parabrisas, no me preocupé de sacar dinero del cajero.
Una vez en el restaurante, me dispuse a pedir mientras sacaba la tarjeta de la cartera. El camarero me la vio (la tarjeta) y me dijo inmediatamente: el pago con tarjeta no funciona, tendrás que sacar dinero del cajero que está fuera. Sergio hizo un calculó (he de decir que, erróneo, pero de eso nos dimos cuenta después xD) y estábamos convencidos de que no teníamos suficiente con las 2 escasas libras comentadas anteriormente. Así que cogí mis piernas y, con ellas, el resto del cuerpo se puso rumbo al cajero.

No me preocupó mucho porque en Reino Unido no te cobran comisión por sacar dinero de otros bancos. El atraco viene cuando el cajero es "privado" y se lleva una comisión. Éste era el caso, un cajero privado justo a la entrada del McDonalds. Saqué 10 libras y me cobraron de comisión 1.75. Un atracazo a mano armada. De hecho, más que poner el pin, me bastó con levantar las manos para que saliera el billetito expelido del cajón acorazado.

Con el billete en la mano y cara de circunstancia, nos metimos nuevamente en el restaurante. Cual es nuestra sorpresa cuando vemos a un chaval pagando con tarjeta. En ese momento se me encendieron los ojos de furia y rabia (y los que me conocéis sabéis bien de lo que hablo) y, gravemente encolerizado, le dije en alto al camarero: ¿Pero no decías que no funcionaba? A lo que el impresentable respondió, sin esfuerzo alguno: "Ahora sí".

Aquello pudo conmigo. Sentí como el odio se apoderaba de mis sentidos y un sentimiento de asesino en serie me corría por las venas. Le dije que me parecía una vergüenza que no me hubiera avisado que lo que le pasaba al sistema es que había que reiniciarlo (o algo así), y el chungueras me ignoraba. Le solté, más ancho que largo, que el que me cobraran era culpa suya, y el tío va y se ofende... ¡¡¡!!!

Un clásico en mí: pedí el libro de reclamaciones, y el camarero me decía: vale, ahora te lo doy. El caso es que el libro no llegaba y yo ya me estaba cansando, aparte de que tenía que volver a la oficina. Le dije que iba a memorizar su nombre (cosa que hice) y que le pondría la reclamación por Internet o que volvería al día siguiente.

A todo esto, mientras yo me ponía la sacarina en el café, el señorito se puso a hablar con el cliente que estaba pagando con tarjeta cuando volví de sacar dinero, y los dos se descojonaban sonoramente y chocaban la palma de la mano. ¡¡¡Se estaban riendo de mí!!! Antes de salir del establecimiento, le dije: "no te vas a reír tanto cuando te ponga la reclamación".

Salí del McDonalds... y ahí quedó todo. Al día siguiente puse la reclamación por Internet, en la web de McDonalds UK, y hace un par de días recibí un correo pidiéndome disculpas y condenando la actitud del camarero. En el correo me decían que me iban a mandar un voucher para gastar en el restaurante, ya que yo era un "cliente muy leal". ¿¿¿??? Y así pasó, que me he gastado el chequecito de 5 libras en dos cafés y dos "muffins", para mí y mi compi.

La pena es no haberme encontrado con el campeón del camarero... le hubiera dado las gracias mientras hacía entrega del voucher.

martes, 7 de agosto de 2012

María "Escaño" y otros deportes (Parte I)

¿Qué cosas hacen que un día sea diferente? ¡¡Que no lo planifiques!!
El sábado amaneció nublado, con lluvia. Y el Koalita igual de apagado, cansado, sin ganas. Pese a tener todo el día libre por delante y varias cosas preparadas, la idea de salir de casa a las 9 am se me hacía cuesta arriba. Una ducha, un café con una tostada, un poco de esfuerzo y una entrada para Atletismo, en el Estadio Olímpico. Me pertreché con mi acreditación, mi Oyster multiusos y me fui hacia el Parque Olímpico.

La primera en la frente no se hacía esperar. Por la megafonía del DLR recomendaban bajarse en West Ham para acceder al Parque, ya que Stratford estaba saturada. Así hice, me bajé del metro ligero en dirección al Estadio... 20 minutos. ¿¿20 minutos?? WTF!!!
...
.....

20 minutos después me hallaba en la puerta del Parque. Pasé los controles, luciendo acreditación por si ello me daba algún privilegio... y he de decir que, aunque en general no vale para nada, eso de que ponga "ALL", hace que la gente y, sobre todo, los trabajadores de LOCOG (London Organising Committee for the Olympic Games) te sonrían como si fueras alguien importante. "Yavestruz" qué importante soy... pero oye, que te alegra el día.

Cuando llegué a mi sitio, allá en las alturas, pero con muy buena visibilidad, me encontré con unos compañeros de turno, los cuales habían sido igualmente premiados por el esfuerzo y dedicación de la incidencia de MyInfo. Me senté con ellos y estuvimos viendo la competición, al mismo tiempo que marujeábamos sobre asuntos oficiniles. Ellos habían pedido una ampliación de su acreditación para poder visitar el IBC (International Broadcast Centre), el MPC (Main Press Centre) y la OLV (Olympic Village). Lo de poner las siglas no es por pretensión, sino por abreviar de ahora en adelante :)
Mi plan era ir a comer a casa Dani y Oleta, pero teniendo la oportunidad de visitar IBC, MPC y OLV con gente que tenía experiencia en otros juegos, y viendo el mogollón de gente que había en el Parque... sopesé la posibilidad de acoplarme con ellos y realizar la visita completa. Y así hice. Avisé a mis amigos para aplazar la comida y convertirla en cena al día siguiente y me quedé con Sergi, Yolanda y Jan.



Unos 5 minutos antes de acabar la competición de Atletismo, abandonamos el Estadio en dirección al IBC. La lluvia aparecía y desaparecía por momentos, como el Guadiana, lo cual hacía que apremiara la necesidad de llegar a nuestro destino. Una vez localizados, y tras haber subido y bajado escaleras, esquivado obstáculos, camiones y contenedores, llegaba la primera prueba de fuego: control de acceso. ¿Podremos pasar con la acreditación? Ellos seguro que sí, porque su pase incluía zona de prensa, pero el mío por defecto no lo tiene. Aun así, ¡¡prueba superada!! Ya estábamos dentro del complejo mediático.

La primera visita fue al MPC. Vimos las instalaciones y luego fuimos al comedor, ya que nos moríamos de hambre. Un comedor grande, con diferentes tipos de cocina (Mediterránea, India, Británica...). Por su puesto y como podréis imaginar y apreciar, yo elegí la... BRITÁNICA. El "fish & chips" tenía muy buena pinta y yo tenía mucha, mucha hambre. Así que tras engullir el pescado con patatas, y tomar el correspondiente café de sobremesa, nos fuimos hacia el IBC. No sin antes saludar a una periodista de RTVE (Radio Televisión Española) que nos dijo que CIS... un poco difícil de usar, pero que MyInfo una pasada.

El IBC es un edificio enorme, poco decorado (por no decir que daba la sensación de estar a medio terminar). Pasillos anchos, muchas salas... ¿Pero dónde están los controles de la OBS (Olympic Broadcasting Services)? No éramos capaces de encontrar las escaleras / ascensores y el mapa era de todo menos detallado / intuitivo. Cuando por fin hallamos las escaleras de emergencia y subimos lo que para nosotros era una planta (mirad la segunda parte de la entrada cuando la publique, "Cómo salir del IBC en tiempo récord"), encontramos por fin la zona interesante. Vimos las instalaciones de la OBS, con miles de pantallas y controles de realización. Pantallas de 60" con "peep view", 12 deportes en una misma superficie televisiva... y muchas superficies televisivas a lo largo de la sala. La verdad es que impresionaba.


De ahí nos fuimos buscando la oficina de RTVE. En la puerta había una mujer hablando por el móvil. Yolanda se acercó a ella y le preguntó si podíamos entrar... ¿Pero a quién le estaba preguntando?



A MARÍA ESCAÑO... Sí, sí, la misma, MARÍA ESCAÑO. ¡¡¡¡Vaya metedura de pata!!!! Cuando la veo, miro su acreditación y, después de leerla (pese a que la había reconocido), le digo: "Ostras, María Escaño"... ¬¬u. La mujer no sabía dónde meterse. Salió del paso diciendo "Escario, aunque ya me han llamado de todo... Olga Viza...". Yo me quería morir, qué vergüenza. Quise arreglarlo diciendo que era fan suyo desde que era pequeñito, pero eso no iba a hacer más que profundizar en la herida y descarté la idea.
María nos preguntó que de dónde éramos... que si éramos de fiar. Se hizo el silencio. Y tras 5 segundos de incómodo e insostenible silencio, arranqué a hablar y le dije que éramos de la empresa que integra los Juegos. Ella saltó, emocionada: "¿Sois los chicos de MyInfo? Es el invento de estos Juegos. Lo mejor. Londres2012 es una mierda, pero el MyInfo es lo mejor de estas olimpiadas". Emocionada ella, sorprendidos nosotros, nos hizo una visita guiada por la oficina. Nos presentó a algunos de sus compañeros, nos contó cómo funcionaba, dónde tenían el estudio visible, el set de emergencia para entrevistas... Fue increíble. Uno de sus compañeros se acercó a ella y le dijo: "Esperanza, ¿otra vez haciéndote pasar por María Escario?". Fue muy divertido. La periodista que nos habíamos encontrado en el comedor también estaba ahí. Nos reconoció y nos estuvo repitiendo que CIS... bueno, pero que MyInfo... chulísimo :).

Dudando sobre si pedir una foto o no, Yolanda se me adelantó y se lo comentó a María. Ella accedió sin ningún problema, y aquí tenéis el resultado.
Gracias Sergi, Yolanda y Jan... fue un día estupendo.

viernes, 3 de agosto de 2012

Primera noche olímpica...

Por fin llegó el momento. ¿De qué? De escribir desde el TOC... primera noche de "tranquilidad", tras todos los "sustos" y demás "situaciones" que hemos experimentado en los últimos días. No puedo dar más detalle porque se me puede caer el pelaje, pero digamos que hemos estado entretenidos ;)
Y hoy es lo que, por fin, esperaba. O lo que no esperaba. Porque estar esperando a que ocurra algo es muy, muy aburrido. No obstante, sería mentir si dijera que no tengo nada que hacer. En realidad tengo mucho que hacer, pero esto no es un blog laboral y no voy a quejarme de lo mucho que me esfuerzo y trabajo... A estas alturas, ¿a quién le importa?

Miro a mi alrededor y veo a mis compañeros navegando por Internet, consultando su correo, charlando, cenando o, simplemente, haciendo lo que han venido haciendo hasta ahora: NADA. Conste que no todos... pero la mayoría :)

Delante de mí tengo pantallas donde se muestran imágenes y vídeos de competiciones de hoy y de días previos. Claro está, incidiendo en los triunfos cabritánicos. Es ahora cuando me gustaría poder presumir de los logros de los deportistas españoles, pero... ya ni en el fútbol podemos confiar :). Así que me quedo calladito en mi sitio, monitorizo mis sistemas, ayudo a los equipos y... de deporte ni hablemos.

De todos estos vídeos, hay uno que me hace especial gracia. Es el pebetero olímpico, en primer plano, o caldero (como he visto que lo llaman en algún sitio). Lo ponen en una pantalla de plasma de 50 " y lo único que hago es pensar en una chimenea. Pero una chimenea de la que realmente haría uso, porque con el tiempo tan fantástico con el que nos deleita Londres, se echan de menos un brasero, una mantita y un caldito de la "awela". El pebetero, de cerca, pierde. La idea y la puesta en escena fueron interesantes, pero una vez que lo ves estático, quemándose por momentos, ennegreciéndose... tiene interés cero.

Lo más positivo del día de hoy han sido los dos tickets que he conseguido. Uno para Atletismo, por haber sido "parte" del equipo que investigó una de las incidencias que tuvimos. Y otro para Waterpolo por haber sido el primero en pedirlo. De hecho, con esta suerte que me caracteriza, de la larga lista de tickets disponibles para los próximos días, de entre más de 40 tickets, elegí del que sólo había uno para el día 4: Atletismo. Con tan buena suerte de que era el ticket que tenía reservado como premio y del que nadie me había comunicado nada.

En cualquier caso, aparte de este despliegue generoso (juas) de medios, no soy de los afortunados que tienen ticket para la Ceremonia de clausura. ¿Por qué? Porque no me porto bien. Mejor dicho, no me he portado bien. Esa entrada es la que se da a la gente como premio a su buen trabajo, esfuerzo, dedicación... yo no he debido tener alguna de ésas, pese a haber currado mucho y haber ayudado al 90% de los equipos en cosas que no eran de mi ámbito. Resentimientos aparte, lo único que quiero es que pasen los Juegos. Y emprender una vida nueva.

Voy a echar de menos todo esto. Atrás quedan los momentos en los que me he pegado hasta con el apuntador. Los voy a echar de menos, debo tener un aire masoca y sufridor, un síndrome de Estocolmo con mis secuestradores. El de Diógenes ya lo traía de Madrid. Pero todo este conocimiento adquirido, que es mucho, en parte será inútil en mi futuro profesional. Saberme de memoria "Finished Products", "IPs", configuraciones, aplicaciones, procedimientos, control de cambios... Tantas cosas útiles y, a la vez, inútiles. Son aplicaciones con un negocio muy específico, si bien siempre se puede extraer la parte común y reutilizarla en otros momentos de mi vida.

Ahora pienso, tras un año y medio en este proyecto, que estaba siendo productivo al 200%. Poder interactuar con todos los equipos, de hecho poder dirigir a 10 de ellos como hago ahora, me hace sentir útil, diría que hasta importante. O "importante", porque siempre hay alguien que se encarga de recordarte que no eres nadie y que hoy estás aquí y mañana estarás allí.
Pero pase lo que pase, me quedaré con el recuerdo de esta experiencia. De cómo dejé entre lágrimas mi casa en octubre de 2010, cómo dejé a mis  padres con más lágrimas aún un 9 de enero de 2011... y cómo lloré durante los primeros meses y durante los últimos de mi estancia en Londres.

¿Últimos? No, there is more to see. Tras mi promoción fallida en el departamento en el que estoy, debido a mis continuas broncas con diversas personas (por encima de mí, he de decir), mi carrera en la empresa ha quedado truncada. De ahí que haya decidido emprender nuevo rumbo hacia... no sé dónde, pero sí sé hacia dónde no quiero ir: España. Pero el futuro laboral formará parte de otra entrada en el blog. De momento seguimos con la noche.

Se acerca la hora de ir a tomar un café al McDonalds 24 horas, ése en el que me estafaron (se merece otra entrada del blog xDDD)..

//*Continuará*//

martes, 12 de junio de 2012

Koalímpico... the final countdown

Cada vez queda menos para que empiece el acontecimiento del año... ¿El rescate español? ¿Que Esperanza dimita? No, coño, no politicemos el blog. Los Juegos Olímpicos. Porque no hay nada con el espíritu más puro, sin ánimo de lucro... ¡¡No seas irónico!!

Desde el día de la ceremonia de apertura (27 de julio), en directo desde el Technology Operations Centre (TOC), el koalita retransmitirá los Juegos vistos desde detrás de la barrera. Todas aquellas anécdotas, crisis, risas y llantos,  propios o ajenos... serán contados en este blog.

No os lo perdáis, ¡ya sólo faltan 45 días!



And now in English...

We are approaching the most important event of this year... The Spanish banks rescue? Is Esperanza Aguirre quiting? No, come on... don't make politic jokes. The Olympic Games!!! There is nothing in the world with such a pure spirit, a non-profit organisation... Don't be ironic!!!

From the day of the Opening Ceremony (July 27th), live from the Technology Operations Centre (TOC), Koalita will broadcast the Games as he will experience them from behind the scene. Those anecdotes, crisis,  laughs and tears belonging to me or others, will be told in this blog.

Don't miss it, it's only 45 days to go!


martes, 10 de enero de 2012

La zorra de Greenwich

Queridos koalas... ¡ojo avizor! No descuidéis ni un segundo vuestro pelaje... porque una zorra os lo puede arrancar a mordiscos.
Con estas palabras no pretendo asustar a nadie, pero sí relatar los acontecimientos que se sucedieron en la madrugada del domingo al lunes, 9 de enero de 2012... (la cuantía de los premios a repartir es de... Telecupón, qué tiempos).

Tras haberme pasado 3 horas tosiendo y echando productos por la boca al más puro estilo <<la niña del exorcista>>, conseguí aplacar la ira viral de mi garganta y conciliar el sueño. Cuando caía lentamente en los brazos de Morfeo tras el tremendo esfuerzo respiratorio, unos chillidos me pusieron en alerta y me despertaron de súbito.

Al principio pensé que se trataba de una gata en celo... Pero claro, los gatos no hacen ESE ruido... Lo que me hizo pensar en una niña chillando... ufff, a las 3 a.m. no era muy probable, a no ser que le hubieran quitado el chupete y estuviéramos delante de un caso de posesión diabólica... (niña del exorcista bis). Posteriormente, mientras intentaba poner el oído a punto para escuchar mejor, me pareció distinguir los gritos de una chica joven... eran gritos de dolor, deseperados... próximos en el tiempo... y la intensidad iba en aumento. Me asusté, temí por la vida de la pobre chica... y como vivo en un bajo, pensé que si abría la persiana para descubrir qué pasaba, el supuesto asesino podría verme y ensañarse conmigo. Pero yo que soy todo korazón (con k de koalita), me armé de valor (y del palo de la fregona) y abrí la persiana. Cual fue mi sorpresa cuando vi a una zorra, sí, una zorra de verdad... con sus cuatro patitas, su pelito... su hociquito... a escasos metros de mi ventana y berreando a la desesperada en busca de un macho caliente. Sí, queridos míos, era una zorra en celo, pero de las que no cobran... de las que lo hacen por amor a su instinto y por instinto de supervivencia.
He de decir que pensaba que estaba pariendo... hasta que "chisqué" con la boca y la zorra se giró. Fue ahí cuando adiviné que lo que pensaba que era un zorrito naciendo, no era más que la cola de la zorra... o zorrón, dado su gran tamaño, mucho mayor que cualquier otro zorro/a de los que había visto por Londres hasta ahora. Fijaos cómo debe ser el aislamiento de mis ventanas que, habiendo estado cerradas durante todos estos momentos de tensión, volví a hacer ruidos de "pshhh" y la zorra se giraba buscándome...

El animalico estuvo con su reclamo aproximadamente 15-20 minutos. Posteriormente desapareció... momento en el que yo suspiré y pensé: ¡Por fin! Tras una semana agotadora de desvelos nocturnos debidos a la tos, me encontraba realmente cansado... Pero como las cosas buenas no duran en mi vida (algún día escribiré una entrada sobre MI suerte), la zorra de la zorra apareció 5 minutos después y se puso a berrear en el mismo sitio. Yo tenía un zorrón en primera fila... qué afortunado, ¿eh? :/ En esta ocasión me fijé más en la criatura y vi que estaba famélica... no, lo siguiente (dedicado a JL). Era el espíritu de la golosina, se nota que los londinenses no alimentan bien a sus fierecillas... para que no se coman a los niños en los jardines. No os riáis, me han contado que advierten a los padres de que no dejen a sus retoños en los parques o jardines completamente desatendidos... porque se han dado casos de zorros y zorras tratando de comérselos... Los Herodes del siglo XXI xDD.

Y hasta aquí el relato de una noche diferente... de una noche en la que me pregunté varias veces si realmente estaba viviendo en Londres o en los bosques de Sherwood...

domingo, 23 de octubre de 2011

Un chico de barrio

Queridos koalos, koalas, todos:
No sé si esta entrada es digna de estar en "El indignao permanente" o aquí... pero puesto que tiene tintes personales, creo que éste es su mejor emplazamiento.
Se vislumbran tinieblas sobre el 20N (bueno, más o menos veo venir lo que va a pasar), pero todos los indicios apuntan a que se va a producir un gran cambio... ¿Para bien? Sí, para bien de algunos, como siempre... y para mal de muchos, como siempre también.
Los recortes económicos son necesarios para salir de una crisis, eso nadie puede ponerlo en duda. De igual manera que nadie puede negar que, cuando hay recursos, estos se deben gestionar correctamente. Por encima de todo existen apartados que deberían ser intocables y, entre ellos, la educación. Que todo el mundo tenga derecho a una educación de calidad y gratuita me parece fundamental, al menos en los primeros estadios de la vida y hasta alcanzar un nivel de formación adecuado que permita el desarrollo personal.
Lamentablemente, lo que está ocurriendo últimamente es un atentado contra este principio básico. Como mera anécdota haré mención al "mayordomo de Gallardón", otro ejemplo de austeridad de aquellos que gobiernan y de sus prioridades... un mayordomo = un profesor más en un colegio público o un personal sanitario en un hospital... pero eso no interesa.

No puedo más que defender la educación pública en detrimento de la privada, que es todo lo contrario de lo que se avecina (y en este caso los vecinos molestos son Espe y Rajoy en la "comunidad" de Madrid). De la misma manera que seguiré defendiendo una Seguridad Social y nunca me oiréis quejarme por tener que pagar un tanto por ciento de mi sueldo para tal fin. Sanidad y Educación son básicos, al menos así es como yo lo concibo. Y ahora desarrollo estos dos puntos:
- En el caso de la Educación (la E mayúscula no es casual), contaré que el quinto hijo de una familia muy humilde en el barrio de San Blas pudo acceder a unos estudios primarios, posteriormente al instituto y, finalmente, a la universidad gracias al esfuerzo de sus padres, a las becas del Estado y a su esfuerzo personal. Tuvo la oportunidad porque existían los mecanismos que le permitieron acceder a dicha Educación. Y ese chaval fue a un colegio público, a un instituto público y a una universidad pública. Y ahora trabaja y es autosuficiente. Claro está, hablo de mí.
Si el Estado no hubiera puesto a mi disposición todos esos medios, casi con total seguridad no podría haber alcanzado los niveles de estudio que he tenido y, con gran pesar, creo que es lo que le va a pasar a muchas familias españolas como entren en vigor las reformas que ya se atisban.
- Respecto a la Sanidad, durante unos años he tenido la suerte de contar con una sanidad privada semi-subvencionada por mi empresa. ¿Quiere decir eso que esté a favor de la sanidad privada? No, ni mucho menos. Quiere decir que he tenido el privilegio de poder contar con una alternativa a la Sanidad Pública en ciertos momentos, pero ni he dejado de acudir a ella ni jamás dejaría de pagar por tenerla. Es como decir que no se quiere un coche teniendo transporte público... El último es fundamental, el primero es una opción.

Esta entrada en el blog sólo es un simple reflejo de mi nivel de preocupación respecto al futuro de "mi país"... aunque más bien debería decir SU país, ya que como se ha podido comprobar en los últimos acontecimientos, 4 sinvergüenzas tienen más poder que 38 millones de personas... y eso es muy lamentable a la par que increíble.