domingo, 14 de junio de 2009

Koaliten: mi lado germano

Berlín, 22:38. Última noche.
Se acaba la estancia en Berlín, irregular donde las haya (la estancia, no Berlín). Estuve a punto de no venir debido a mi precario/delicado/asqueroso estado de salud (física y mental), pero finalmente hice acopio de fuerzas (y de remordimientos) y me vine a la capital de la república germánica.
No me arrepiento en absoluto y, aunque aún tengo un poco de malestar físico (me duele la cabeza, el pie de la fractura está dolorido, etc.), lo cierto es que me hubiera arrepentido durante mucho tiempo de no haber visto esta ciudad. Así, a bote pronto, diría que es una de esas ciudades a las que sí me iría a vivir, junto con otras como Londres, Nueva York y París (en este orden) :)
La catedral (Dom), la puerta de Brandenburgo, el parlamento, los diferentes museos (recomiendo el de Pérgamo), etc., hacen de esta ciudad una delicia. Así como sus abarrotadas plazas, como esta desde la que me encuentro en el hotel (Alexanderplatz), en un piso con el que nunca hubiera soñado (el trigésimo primero, ufffff, menudas vistas).

Como no he traído el cable para descargar las fotos, habrá que esperar para ver el documento gráfico. La única que sí puedo mostrar es la de la puerta de Branderburgo la nuit, ya que sí tengo el cable del móvil. Haced boca (si veis algo en la foto) porque las que vendrán son más y mejores :)

Por otro lado y cambiado de tercio, eso de que los alemanes hablan bien inglés... es una leyenda, fantasía, mito o como queráis llamarlo. Es cierto que en mis dos visitas profesionales a Bonn no tuve ningún problema con el inglés, pero cuánto daño está haciendo la crisis al sector servicios, porque en la mayoría de los sitios "chapurrean" inglés, pero no se enteran de la misa la mitad. Y no es que yo hable fatal (que también), pero cuando una alemana joven me tiene que hacer de intérprete y con ella mantengo una conversación de 5 minutos, algo de razón llevaré, ¿no? (y al que diga que no, al paredón).

Ya, para terminar este mini mensaje (que ya extenderé convenientemente cuando narre el viaje, aunque luego siempre digo lo mismo y al final no lo termino), menos mal que he traído mi pequeño netbook; si no me da algo con la manía ésta que tienen los alemanes de intercambiar la Y y la Z, por lo que te aparecen cosas como "voz a ver", "zo también", zo yumo de yanahoria", etc. Si viajáis a Alemania no dejéis de mirar esta particularidad... tendrá que ver con la distribución de la Y y la Z en el alfabeto, pero a mí me mata.

De momento esto es todo desde el piso 31 del hotel Park Inn en Alexanderplatz... Guten nacht!