Mostrando entradas con la etiqueta Anónimo Cobarde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anónimo Cobarde. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de julio de 2009

Chaval, no te pases ni un pelo

Déjame el pelaje que estoy mudando :). Por cierto, ¿me está saliendo sangre de la boca? Ah no, que es tuya.
Para aquellos que pensaban que violencia era ir atropellando vaquitas en el mítico Carmageddon o incluso los que piensan que South Park no es una serie para niños, eso es que no han visto Mad World para Wii.
Este juego había creado mucha expectación tiempo antes de su lanzamiento. En las semanas previas, Anónimo Cobarde me había estado machacando con que era una de las pocas cosas por las que la Wii merecía la pena frente a su flamante (y flagrante) Playstation3; como si el hecho de no tener que comprarme juegos (y que él se los tenga que comprar todos originales) no fuese suficiente motivo :). Bueno, al lío, que me despisto con el vuelo de un mosquito. ¿Que qué hago yo despierto? Pero bueno, ¿no estoy diciendo que no me descentréis (más)? ;)
Por fin, tras no sé cuántos meses y muchas insistencias por parte de Anónimo Cobarde, he decidido jugar a este título que viene de la mano de Sega. No sé si por insuficiente potencia gráfica y/o por resaltar la sangre, el juego está en blanco y negro (b/n para los amantes de las abreviaturas). Lo primero que me llama la atención es que las voces están en inglés, eso sí, subtituladas, pero se entienden bastante bien. Todo fluye con "normalidad" y, cuando menos te lo esperas, ¡zas!, se pone a narrar la historia en español... Que digo yo, o lo traducen todo, o que no traduzcan nada...
Ays, al lío. ¡¡Cómo mola!! Coger un neumático, lanzárselo a tu enemigo para inmovilizarlo, a continuación coger una señal de tráfico, clavársela aprovechando que no puede moverse, levantarlo del suelo, darle un cabezazo por si se pone tonto y, por último, lanzarlo contra una pared de pinchos... ¡¡ES UN MEGACOMBO!! Y libera adrenalina que no veas... por no decir que cuando sacas la motosierra y los cortas en dos (tanto en horizontal como en vertical), uno se queda la mar de ancho (y sereno).
Ahora me asaltan preguntas que, con toda seguridad, vosotros os estáis haciendo: ¿Se puede poner la cara de tu archienemigo/jefe/vecino de arriba? Uno lo descuartizaba con mucho más sentimiento, ¿verdad? Y la siguiente duda: ¿Nadie le ha dicho a Sega/Nintendo que las manchas de sangre salen muy mal de la ropa?
Estos de Nintendo o se pasan o no llegan. O nos tragamos peñazos soporíferos del tipo Horsez, Catz, Koalitez, Pez Espadez y otras basuraz o nos sorprenden con una auténtica máquina de matar, sangre roja, roja incluida.

jueves, 26 de febrero de 2009

Todo lo que necesitas saber antes de montar un Lego

Lo prometido es deuda y, tras descansar 12 horas después de la paliza constructiva, he aquí una recopilación de consejos antes de enfrentarse al ensamblaje de piezas de Lego (esto también es aplicable a cualquier cosa que se monte, incluidos los pollos).
  • Lego hace sus bolsas ruidosas. Esto se traduce en que es harto complicado montar los diseños de la compañía danesa a altas horas de la madrugada, si no quieres despertar a tus vecinos o a la persona que duerma a tu lado. Desconozco si el material sonoro con el que están hechas las bolsas es para detectar si tu niño/a se ha vuelto loco y se está comiendo las bolsas a sacopaco.
  • Son pistas, no instrucciones. Es algo que tienen en común Lego e Ikea. Sus libros de instrucciones deberían rebautizarse a "Libros de pistas". De un paso a otro, aparecen las piezas puestas y tienes que detectar dónde se han añadido. No las marcan de otro color, ni con una flechita. Estas instrucciones no pasan normas de accesibilidad. Por no decir que, en el caso del Batmóvil, como todo (o casi todo) es negro, me dejé los ojos para distinguir las piezas. Una reflexión: ¿Por qué los de Lego no hacen como los de Ikea? Este Batmóvil ha sido idea del creador Jander Klander. Total, el sueco y el danés se parecen.
  • Las piezas están almacenadas en orden absurdo. Supongo que es parte de la gracia. Tener que buscar las piezas en las 12 bolsas que venían en el Batmóvil me ha supuesto un 80% del tiempo de montaje. Porque, ¿para qué van a poner las piezas según el orden de montaje?
  • Montar cosas de éstas produce estrés. Me pasé toda la noche pensando: ¿Y si me falta una pieza? Cosa que, en mi caso, desgraciadamente pasó, pero se trata de algo suplantable. Otro agobio que me surgió varias veces fue no encontrar una pieza y pensar que la había puesto en lugar de otra, cuando el modelo estaba montado al 95%. En esos momentos te haces tan pequeño como una pieza de Lego y te quieres hundir en la miseria.
  • Idolatras y humillas a la raza humana al mismo tiempo. Mientras estás montando el bicho, a veces piensas: ¡Qué buena idea poner estas piezas así! Y, tres minutos después, piensas: Madre mía, podrían haberme hecho montar esto antes, porque ahora no hay quien meta la mano aquí sin destrozar media figura. A los cinco minutos piensas, nuevamente, que la vida tiene sentido, que todo encaja (chiste bueno, ¿eh?) y que los diseñadores de Lego son lo más. Eso hasta que se te parte el coche por la mitad y piensas: ¿De dónde coño han salido estos retrasados?
  • Superficie plana. Sí, he montado el Batmóvil en la cama, pero es una superficie no recomendable. Aparte de que, mientras montas la estructura, aquello está precariamente sujeto, las sábanas de la cama son muy traidoras (en todos los sentidos y situaciones) y esconden piezas que luego aparecen por arte del Birli Birloque. Esto guarda relación con el siguiente punto.
  • Las piezas tienen vida. No sólo es importante tener una buena superficie, sino que también es necesario pertrecharse de armas antiLego para evitar que tus entrañables piezas se desplacen por la superficie. Buscarás una pieza en una zona concreta, peinarás el área rastreando milimétricamente todas y cada una de las otras piezas y... cuando lo das todo por perdido y piensas que faltan piezas (¿veis el estrés del que hablaba?), volverás a mirar en la zona inicial y ahí estará la pieza que buscabas, descojonándose la muy hija de puta (perdón, me sigue afectando aún, tened en cuenta que es una experiencia reciente). En ese momento decides castigar a la pieza apretándola al modelo lo más fuerte posible, hasta que te miras el pulgar y, casi a fuego, puedes leer: LEGO.
  • Sobrarán piezas. Sí, pero no las más bonitas, útiles o las que más te gusten. Sobrarán las más estúpidas, inútiles y antiestéticas de todas cuantas hubiera en la caja. C'est la vie.
  • ¿Has pensado dónde lo vas a poner una vez acabado? Esta cuestión debería ir la primera de la lista. Los Legos, al venir en cajas, son fácilmente almacenables en un armario, una estantería, encima de un mueble... Pero los modelos, una vez acabados, no los puedes guardar en estos lugares (a no ser que los vuelvas a meter en una caja). Por tanto, ¿tienes hueco para lucir tu nuevo batmonstruo? ¿Queda bien con el resto de las cosas? En mi caso, como soy un freaky enfermo, queda bien en cualquier parte de la casa (al lado de los peluches, donde los señores patata, pegado a Jack Skellington...). En mi caso este punto no es TAN conflictivo.
  • Crean adicción (y adición). Sí, sí, así como lo lees. Una vez que te has comprado uno (o, como en mi caso, te lo regalan), el resto vienen solitos, como si de animalicos con patas se tratara. Luego hay casos realmente enfermizos y de matrícula de honor, como el de mi amigo Anónimo cobarde (no doy su nombre por razones obvias, explícitamente puestas en su nombre), que en unos pocos meses no serán los Legos los que estén en su casa, sino que construirá una casa (o mejor dicho, Estrella de la Muerte) Lego dentro de la cual estará su casa. Yo, sin ir más lejos, tengo un tercio de la colección de Lego Indiana Jones. Por último, como también hay videojuegos, estos también acaban cayendo.

Se me olvidan algunas cosillas, pero eso lo dejaré para la versión ultraplús (si pongo plus ultra me tacharéis de facha o fan de los Reyes Católicos) de este catálogo de recomendaciones.