viernes, 27 de febrero de 2009

¿Tinta o píxel?

Sin lugar a dudas: Tinta.

Atrás quedaron los años en los que esperábamos ansiosos que llegara el cartero para leer las cartas de los amigos que, durante los meses de verano, abandonaban el barrio de San Blas en busca de lugares más exóticos (aunque, pensándolo bien, más exótico que San Blas en los 80 no se me ocurre nada... y si no era exótico, algo de pintoresco sí tenía). O en las navidades, contando el número de postales navideñas que recibías: unas de alto nivel (de las solidarias, las que costaban a precio de oro para un chavalín de barrio), otras más del tú-pa-tú (Antonio, hijo, esta expresión me viene al pelo para decir cutre) de los veinte duros de los chinos... (esto se merece otro mensaje más adelante). Luego estaban los que empezaban a despuntar imprimiendo las tarjetas en el Print Master Deluxe (qué gran programa), con las revolucionarias impresoras matriciales de 9 ó 24 agujas...

El caso es que todo eso ha quedado atrás. Ya nos mandamos correos electrónicos, postales electrónicas, hacemos listas de boda en Internet, invitamos a los cumpleaños con un mensaje de grupo... En definitiva, hemos perdido la esencia humana que, durante unos miles de años, ha caracterizado nuestra existencia y el fin de la prehistoria: la escritura.
Nota al margen: todavía me acuerdo de mi ex-amigo Óscar, cuando en el cole les enseñaban esto: "What's the Prehistory? The Prehistory is the story of man before written records began".

Yo he perdido cualquier tipo de destreza y costumbre a la hora de escribir con boli y papel. He empeorado mi caligrafía y no soy capaz de escribir 3 líneas seguidas sin tener que parar para descansar los dedos. Desde que ya no tomo apuntes en la facultad, me he vuelto un señor mayor de las nuevas tecnologías. Intento, todas las navidades, mandar la tanda de postales manuscritas, soy un animal de costumbres y de tradiciones cuando éstas merecen la pena. Y escribir a mano, qué queréis que os diga, lo merece.

Una caligrafía dice mucho de una persona. Desde la letruja más indescifrable hasta el molde de imprenta (en el que me hallaba hace unos años), pasando por su ortografía (con los correctores actuales se disimula esta carencia), son detalles que echo mucho de menos. Incluso cuando no entendías una palabra y tenías que esperar a ver a la persona, una llamada u otra carta para que te explicara qué ponía.

Cuando estaba en el instituto, tenía la costumbre de cartearme con mi amiga xyz. No recuerdo exactamente cómo empezó, pero lo cierto es que comenzó y es una de las cosas más chulas que recuerdo de mi etapa en el Gómez Moreno. Conservo aún esas cartas como oro en paño. Además, ella tenía la costumbre de decorar todos los sobres a mano. Recuerdo aún el primero, es más, incluso recuerdo toda la carta. Un sobre estándar, petado hasta reventar porque dentro había 10 hojas de los blocks perforados, que hacían que la carta no cerrara. Por supuesto, como toda buena carta para ser perfecta, enviada postalmente, lo que la dota de más valor aún. El dibujo de fuera, un Goku de Bola de Dragón que tan de moda estaban en aquel momento. Y dentro, un montón de confesiones, alusiones musicales, cinematográficas... Un torrente de literatura.
Esa carta tuvo su respuesta, no menos "espectacular" y se inició así una costumbre que despertaba la imaginación y el gusanillo de la curiosidad, tratando de vislumbrar cómo y cuándo vendría la siguiente.

Como todo lo bueno en esta vida, las cosas se acaban. Tengo algún intento de carta de 4 años después, que nunca llegué a acabar porque siempre estábamos muy ocupados ya. Y en la universidad la rutina te lleva a otras miles de cosas. Así que, finalmente, acabas perdiendo las costumbres. Cualquier tiempo pasado no es siempre mejor (volviendo a parafrasear a Karina), pero cuando lo es, es infinitamente mejor.

Me quedo con la copla de mi propia entrada en el blog... Y antes de volver al trabajo, me voy a proponer escribir una carta manuscrita en condiciones. ¿A quién? No lo sé, quizá para mí mismo.

Estas navidades no tuvisteis postales... Pero os espera una sorpresa. Y hasta aquí puedo leer, como diría mi queridérrima Mayra Gómez Kemp.

jueves, 26 de febrero de 2009

Todo lo que necesitas saber antes de montar un Lego

Lo prometido es deuda y, tras descansar 12 horas después de la paliza constructiva, he aquí una recopilación de consejos antes de enfrentarse al ensamblaje de piezas de Lego (esto también es aplicable a cualquier cosa que se monte, incluidos los pollos).
  • Lego hace sus bolsas ruidosas. Esto se traduce en que es harto complicado montar los diseños de la compañía danesa a altas horas de la madrugada, si no quieres despertar a tus vecinos o a la persona que duerma a tu lado. Desconozco si el material sonoro con el que están hechas las bolsas es para detectar si tu niño/a se ha vuelto loco y se está comiendo las bolsas a sacopaco.
  • Son pistas, no instrucciones. Es algo que tienen en común Lego e Ikea. Sus libros de instrucciones deberían rebautizarse a "Libros de pistas". De un paso a otro, aparecen las piezas puestas y tienes que detectar dónde se han añadido. No las marcan de otro color, ni con una flechita. Estas instrucciones no pasan normas de accesibilidad. Por no decir que, en el caso del Batmóvil, como todo (o casi todo) es negro, me dejé los ojos para distinguir las piezas. Una reflexión: ¿Por qué los de Lego no hacen como los de Ikea? Este Batmóvil ha sido idea del creador Jander Klander. Total, el sueco y el danés se parecen.
  • Las piezas están almacenadas en orden absurdo. Supongo que es parte de la gracia. Tener que buscar las piezas en las 12 bolsas que venían en el Batmóvil me ha supuesto un 80% del tiempo de montaje. Porque, ¿para qué van a poner las piezas según el orden de montaje?
  • Montar cosas de éstas produce estrés. Me pasé toda la noche pensando: ¿Y si me falta una pieza? Cosa que, en mi caso, desgraciadamente pasó, pero se trata de algo suplantable. Otro agobio que me surgió varias veces fue no encontrar una pieza y pensar que la había puesto en lugar de otra, cuando el modelo estaba montado al 95%. En esos momentos te haces tan pequeño como una pieza de Lego y te quieres hundir en la miseria.
  • Idolatras y humillas a la raza humana al mismo tiempo. Mientras estás montando el bicho, a veces piensas: ¡Qué buena idea poner estas piezas así! Y, tres minutos después, piensas: Madre mía, podrían haberme hecho montar esto antes, porque ahora no hay quien meta la mano aquí sin destrozar media figura. A los cinco minutos piensas, nuevamente, que la vida tiene sentido, que todo encaja (chiste bueno, ¿eh?) y que los diseñadores de Lego son lo más. Eso hasta que se te parte el coche por la mitad y piensas: ¿De dónde coño han salido estos retrasados?
  • Superficie plana. Sí, he montado el Batmóvil en la cama, pero es una superficie no recomendable. Aparte de que, mientras montas la estructura, aquello está precariamente sujeto, las sábanas de la cama son muy traidoras (en todos los sentidos y situaciones) y esconden piezas que luego aparecen por arte del Birli Birloque. Esto guarda relación con el siguiente punto.
  • Las piezas tienen vida. No sólo es importante tener una buena superficie, sino que también es necesario pertrecharse de armas antiLego para evitar que tus entrañables piezas se desplacen por la superficie. Buscarás una pieza en una zona concreta, peinarás el área rastreando milimétricamente todas y cada una de las otras piezas y... cuando lo das todo por perdido y piensas que faltan piezas (¿veis el estrés del que hablaba?), volverás a mirar en la zona inicial y ahí estará la pieza que buscabas, descojonándose la muy hija de puta (perdón, me sigue afectando aún, tened en cuenta que es una experiencia reciente). En ese momento decides castigar a la pieza apretándola al modelo lo más fuerte posible, hasta que te miras el pulgar y, casi a fuego, puedes leer: LEGO.
  • Sobrarán piezas. Sí, pero no las más bonitas, útiles o las que más te gusten. Sobrarán las más estúpidas, inútiles y antiestéticas de todas cuantas hubiera en la caja. C'est la vie.
  • ¿Has pensado dónde lo vas a poner una vez acabado? Esta cuestión debería ir la primera de la lista. Los Legos, al venir en cajas, son fácilmente almacenables en un armario, una estantería, encima de un mueble... Pero los modelos, una vez acabados, no los puedes guardar en estos lugares (a no ser que los vuelvas a meter en una caja). Por tanto, ¿tienes hueco para lucir tu nuevo batmonstruo? ¿Queda bien con el resto de las cosas? En mi caso, como soy un freaky enfermo, queda bien en cualquier parte de la casa (al lado de los peluches, donde los señores patata, pegado a Jack Skellington...). En mi caso este punto no es TAN conflictivo.
  • Crean adicción (y adición). Sí, sí, así como lo lees. Una vez que te has comprado uno (o, como en mi caso, te lo regalan), el resto vienen solitos, como si de animalicos con patas se tratara. Luego hay casos realmente enfermizos y de matrícula de honor, como el de mi amigo Anónimo cobarde (no doy su nombre por razones obvias, explícitamente puestas en su nombre), que en unos pocos meses no serán los Legos los que estén en su casa, sino que construirá una casa (o mejor dicho, Estrella de la Muerte) Lego dentro de la cual estará su casa. Yo, sin ir más lejos, tengo un tercio de la colección de Lego Indiana Jones. Por último, como también hay videojuegos, estos también acaban cayendo.

Se me olvidan algunas cosillas, pero eso lo dejaré para la versión ultraplús (si pongo plus ultra me tacharéis de facha o fan de los Reyes Católicos) de este catálogo de recomendaciones.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Batmóvil de Lego



¡Qué productivo es trasnochar!

Nuevamente, debido a mi lesión "estática", por más que he intentado dormir de noche, me ha sido imposible. Y a las 2 a.m. ya estaba arriba... Intenté hacer cosas, pero de noche es difícil escuchar música sin cascos o hacerte un zumo de naranja sin que te llamen de todo menos "majete".

Así que decidí montar algo que me compré en Ámsterdam cuando estuve el pasado septiembre: el Batmóvil de Lego, versión "ultimate" (última vez que lo monto, claro).

No os diré el porrón de horas que llevo, me duele la cabeza... Luego escribiré sobre esta experiencia. De momento, os deleito con unas foticos que veis arriba.

Nota: Atención al tamaño del bicho... es 5 veces mi móvil :)

Dos horas sin gmail causan el caos

Ayer por la mañana, a eso de las 11 a.m. (hora local española), se produjo el INCIDENTE del día.
Ni las guerras en Irak, ni el hambre en el mundo, ni una ley de permanencia vitalicia de presidentes, ni cacerías varias... pudieron con esta noticia. ¡¡No había Gmail!!
La explicación se encuentra en el blog de la propia compañía: http://gmailblog.blogspot.com/2009/02/update-on-todays-gmail-outage.html

Un extracto de la justificación asegura que era una operación de mantenimiento que no debía cortar el servicio. Pero lo cierto es que se saturó el centro de datos europeo y, con ello, el caos.

Estas situaciones me hacen reflexionar. Actualmente tengo todo mi correo importante en Gmail y, aunque lo tengo descargado en local para no perder ningún mensaje (hombre precavido se asusta por 15, ¿no era así?), lo cierto es que ya he dejado cualquier otro gestor de correo y todo lo tengo centralizado aquí. ¿Acierto? ¿Error? Un poco de ambas.

Pero lo que sí acierto a decir es que, señores, Gmail es increíble, pero no perfecto. Vayamos pensando métodos de almacenamiento y comunicación alternativos o estaremos ante el mismo caso de Windows hace una década.

martes, 24 de febrero de 2009

Buscando en el baúl de los recuerdos... uuuhhh

Esto de hacer limpieza, no sólo de la casa, sino de documentos antiguos, me ha hecho pensar en tiempos pasados (que siempre nos parecen mejores, parafraseando a Karina) y en lo bien que se vivía en la inconsciencia/ignorancia/inopia.

¿Qué recuerdos os trae el siguiente vídeo?
A mí muchos, demasiados.

Hablemos bien: Hoy, los -érrimos/as

Habiendo abierto la caja de Pandora, un día más me levanto desde mi cama Ñ para sentarme en mi silla de ruedas Ñ (la silla no es de minusválido, si bien aún no puedo caminar).
Hoy le ha tocado el turno a mis queridérrimos, esos superlativos que muchos desconocen, pero que flotan en el ambiente (Love is in the air... everywhere you look around).

Así, según el Diccionario panhispánico de dudas, edición impresa: ISBN 84-294-0623-9.

-érrimo -ma. Terminación presente en varios superlativos cultos que proceden directamente del latín: acérrimo (del lat. acerrimus, superl. de acer ‘acre’ y ‘ardiente o violento’), aspérrimo (del lat. asperrimus, superl. de asper ‘áspero’), celebérrimo (del lat. celeberrimus, superl. de celeber ‘célebre’), integérrimo (del lat. integerrimus, superl. de integer ‘íntegro’), libérrimo (del lat. liberrimus, superl. de liber ‘libre’), misérrimo (del lat. miserrimus, superl. de miser ‘mísero’), nigérrimo (del lat. nigerrimus, superl. de niger ‘negro’), paupérrimo (del lat. pauperrimus, superl. de pauper ‘pobre’), pulquérrimo (del lat. pulcherrimus, superl. de pulcher ‘pulcro, hermoso’) y salubérrimo (del lat. saluberrimus, superl. de saluber ‘salubre’).
Junto a la forma en -érrimo, algunos adjetivos presentan también un superlativo en -ísimo (→ -ísimo) creado sobre la forma española del adjetivo, como asperísimo, negrísimo, pobrísimo y pulcrísimo, igualmente válidos y aceptados en la norma culta; en otros casos, solo (nota del Koalita: sólo, cuando es adverbio, lleva tilde -diacrítica-. Sólo si se sobreentiende por el contexto, se puede eliminar, según las normas nuevas de la RAE. Pero en este caso creo que no queda claro... hum) existe una forma (libérrimo, no existe *librísimo) o solo se admite una de ellas en la norma culta (misérrimo, no miserísimo).

Por cierto, en esta entrada no aparece dulce, que admite tanto la forma culta dulquérrimo/a como la forma regular dulcísimo/a.

Ya, por último, comentaros que las formas basadas en las palabras latinas se rigen por las normas de acentuación habituales en español.

Y hasta aquí el momento cultural del día. Me voy a seguir de compras por Internet que va a caer, me temo, la tele de plasma y/o la PS3.

Saludos desde la silla de ruedas Ñ.

domingo, 22 de febrero de 2009

¿Customizar o personalizar?

Yo lo tengo claro: personalizar.

Customizar no existe. Es una adaptación al castellano del verbo inglés customise (customize en americano).

Pero como aquí somos amigos de lo cool, una tienda que vende cultura se permite poner el siguiente anuncio:

No quiero demonizar a la gente que utiliza palabras horrendas como "CUSTOMIZAR" cuando en castellano tenemos "PERSONALIZAR", pero una cosa es que yo diga twittear porque no hay traducción para eso, y otra es que no usemos la lengua de Cervantes para nada.



Y hasta aquí el sillón Ñ de los koalas.

sábado, 21 de febrero de 2009

Mi Wii (Koalwiita) ya ejecuta software casero

Si hace unos días fue Isra el que (con dos pies y dos manos) vino a ponerme el Flatmii dada mi invalidez física (la mental no ha sido probada), ahora yo, no con menos esfuerzo y los xxx puestos de corbata (por si brickeaba la consola), finalmente he conseguido instalar el canal Homebrew. Éste me permite, entre otras cosas, jugar a los títulos que me compré en EE.UU. y que hasta ahora me era imposible debido al nuevo firmware de la Wii que anula el Free Loader. Y eso que yo me compré juegos originales para ser legal... Pero ni por esas.

La cuestión es que lo más interesante está por llegar. Ahora puedo instalarme los programas de la Virtual Console y de Wii Ware directamente bajándome los .wads correspondientes. Se acabó eso de tener que comprar puntos para poder jugar a juegos por los que ya hemos pagado bastante.

Por último, también hay emuladores de LucasArts, Nintendo64... ¡Ays qué gozada!

Os voy a poner unas imágenes de mis recién estrenados canales... ¡¡¡Qué contento!!!
Y más aún teniendo en cuenta que estoy viendo la segunda semifinal para elegir candidato eurovisivo y estoy que poto.




P.D. La hora está mal... No son las 6, aunque a este paso me dan :)

Los videojuegos tendrán una versión autonómica

Bueno, vale, no es exactamente así... me lo acabo de inventar.
Pero es que semejante historia que tengo que contar merecía captar vuestra atención.

Mayúscula ha sido mi sorpresa cuando pongo el juego Bomberman Land para la Wii y, a la hora de poner mi nombre, me encuentro lo siguiente:



¿No veis nada raro? Ampliad la imagen si no... Que en este blog hay mucho espasio :)