lunes, 27 de agosto de 2012

Lo que yo escribía con 17 años... "Al otro lado".


     Tras volver a cerrar el sobre, se dirigió a la vela casi consumida. Expelió un débil soplido y apagó la llama que bailaba al son de una amarga melodía. La habitación se oscureció, dejando a su paso un mundo de sombras. Mario encendió una pequeña lámpara y se sentó sobre la cama. Su rostro revelaba la desolación de su alma; los labios, compungidos, impedían a la boca realizar movimiento alguno. De sus ojos marrones salió tímidamente una lágrima que, bajando por su mejilla, le produjo un suave cosquilleo. En breves segundos desapareció.
     Dejó la carta sobre la mesa y la miró fijamente. Realmente no miraba aquel trozo de papel, sino que recordaba su contenido. Se levantó de la silla y se dirigió al espejo. Contempló aquel objeto antiguo, enmarcado en un precioso cerco plateado y del cual, en una de las esquinas interiores, colgaba una fotografía. La cogió, con manos temblorosas, y la dejó caer. Tras levantar la vista de nuevo y dirigirla al espejo se vio reflejado, pero de un modo diferente, como si no se tratase de él. Observó toda su figura una y otra vez y, finalmente, centró su mirada en los ojos. En ese momento sintió la necesidad de conocer a la persona que se hallaba al otro lado, estirando su mano para intentar acariciarla. «¡Es imposible!», pensó, al descubrir cómo su mano desaparecía en el interior. Aunque no sabía lo que estaba sucediendo, su instinto le empujaba a seguir introduciéndose en aquel espejo que le había visto crecer y pasar sus momentos más íntimos. Metió una pierna, luego la otra y, por último, el resto del cuerpo. De repente se hallaba al otro lado, y él lo sabía. Pero en su cerebro racional no cabía la posibilidad de admitir aquella experiencia. Sin embargo, miró el resplandor que procedía de la ventana y notó que provenía desde la izquierda; él recordaba que la ventana estaba a la derecha del espejo. Por tanto era cierto, había cruzado el límite de la realidad.


     Pasados unos instantes, numerosos escalofríos recorrieron su cuerpo. Ya no estaba tan seguro de sus actos. El miedo y la duda se apoderaron de él y deseó volver a cruzar aquella puerta misteriosa. Y así lo hizo: había vuelto a su mundo.
     Estupefacto por aquella circunstancia, decidió que lo mantendría en secreto. Abrió su cama y se echó a dormir, sin olvidar el momento en el que él se fundía con su propia imagen.

     En mitad de la noche, cuando la luna se observa desde la tierra con su máximo esplendor, Mario se levantó de la cama como una exhalación, ahogándose en sudor. Encendió la luz y, tras meditar unos minutos, se enfrentó al espejo dispuesto a cruzarlo de nuevo. Primero comprobó que podría pasarlo y, subido en una silla, dio un gran salto. Por segunda vez se hallaba en el otro lado, pero a diferencia de la anterior, su cuerpo estaba lleno de ansias. Una vez allí, se paseó por aquella habitación paralela, en la que todo estaba igual con excepción del orden invertido, causa de la imagen especular. Cansado de dar vueltas, tuvo una idea, consistente en traspasar la puerta de la habitación. Dudando de esta decisión, agarró el pomo con fuerza, lo giró bruscamente y salió. Pero su sorpresa fue descubrir dónde se hallaba, un lugar que no pertenecía a su hogar y a la vez le resultaba familiar. La excitación que sufría le impedía pensar, pero estaba seguro de algo: había estado allí.
     Oyó unos ruidos. Giró su cuerpo y se encontró con ella. Su cabello azabache contrastaba con el tono tenue de las sábanas. Pero no estaba sola. La habitación se encontraba a media luz, con cierto aspecto sensual, y las persianas estaban bajadas del todo. Junto a ella, un hombre joven, de piel morena, la rodeaba con su brazo. Mario miró horrorizado aquella escena, incrédulo. No comprendía qué hacía el otro hombre en la cama, pero al mismo tiempo comprendía todo. En su cabeza, los pensamientos; en su cuerpo, las sensaciones de esa carta.


Mario recelaba, con rabia, mientras la pareja, que no podía apercibirse de su presencia, continuaba con su actividad amorosa. El otro la besaba con pasión, besaba sus labios, sus manos, sus senos. Acariciaba su cuerpo con suaves y delicados movimientos. Y ella se sentía feliz. Por su parte, ella también demostraba amor. Abrazaba con fuerza la espalda del hombre, moviendo sus manos de arriba a abajo. Mario, fuego en los ojos, deseó no haber entrado jamás en aquel espejo que antaño le había visto ser feliz y ahora le castigaba con el dolor.
     Harto de sufrir, al igual que pinchos que se clavan en el corazón, se dirigió al espejo de aquella habitación e intentó cruzarlo. Pero por alguna extraña razón no podía. Realizó varias tentativas, pero todas ellas fracasaron. Por último, como mazos de acero, alzó sus dos brazos y los impulsó contra el espejo. Los cristales se dispararon como el rastro que a su paso deja un cometa. El suelo se llenó en instantes de aquel tono plateado, mientras poco a poco la sangre los cubría con su color intenso. Mario yacía en el suelo, encharcado en un líquido que le pertenecía. La vela se consumió del todo, dejando la habitación de Mario en total oscuridad.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Haber elegido muerte y una de McDonalds

¡¡¡Uuuuuuuuffffff!!! Qué aburrimiento. Si hubieras elegido muerte...
Y así estoy, muerto de sueño, muerto de aburrimiento, muerto mortal... 
Atrás quedaron los momentos de tensión, reuniones en la sala de guerra, gabinete de crisis, grupos de investigación. Koalos y Koalas, ha llegado la era del SOPOR.

La noche de hoy no ha dado para mucho, más que para darme cuenta de alguna cosa que ya sabía: cuando hagas pruebas, prueba primero lo que das por supuesto. Así no quedarás mal sacando conclusiones erróneas.

Pero al margen de lo laboral, sin novedad en el frente. Con mis cascos puestos, viendo la noche pasar. Ya he ido al McDonalds a gastar mi "voucher" de 5 libras por la reclamación que puse hace un par de semanas. ¿Que de qué me quejaba esta vez? De una estafa sufrida por un dependiente de dicho establecimiento. La verdad es que no queda muy bien decir que te ha timado un camarero del McDonalds, pero hay veces que ni la mayor de las inteligencias puede discernir si lo que te dice un descerebrado es cierto o no.

Voy a narraros lo que pasó aquella noche.

Era de madrugada. Una de las primeras noches (si no la primera) de turno. Sergio y yo decidimos ir a por un café al McDonalds 24 horas, que es el único establecimiento que está abierto a las, digamos, 3 de la mañana. Yo llevaba una libra y pico en el bolsillo, y Sergio llevaba unos peniques; entre los dos llegábamos muy justos a 2 libras. Pero como yo llevaba tarjeta y en Reino Unido se puede pagar con plástico hasta a los que te limpian el parabrisas, no me preocupé de sacar dinero del cajero.
Una vez en el restaurante, me dispuse a pedir mientras sacaba la tarjeta de la cartera. El camarero me la vio (la tarjeta) y me dijo inmediatamente: el pago con tarjeta no funciona, tendrás que sacar dinero del cajero que está fuera. Sergio hizo un calculó (he de decir que, erróneo, pero de eso nos dimos cuenta después xD) y estábamos convencidos de que no teníamos suficiente con las 2 escasas libras comentadas anteriormente. Así que cogí mis piernas y, con ellas, el resto del cuerpo se puso rumbo al cajero.

No me preocupó mucho porque en Reino Unido no te cobran comisión por sacar dinero de otros bancos. El atraco viene cuando el cajero es "privado" y se lleva una comisión. Éste era el caso, un cajero privado justo a la entrada del McDonalds. Saqué 10 libras y me cobraron de comisión 1.75. Un atracazo a mano armada. De hecho, más que poner el pin, me bastó con levantar las manos para que saliera el billetito expelido del cajón acorazado.

Con el billete en la mano y cara de circunstancia, nos metimos nuevamente en el restaurante. Cual es nuestra sorpresa cuando vemos a un chaval pagando con tarjeta. En ese momento se me encendieron los ojos de furia y rabia (y los que me conocéis sabéis bien de lo que hablo) y, gravemente encolerizado, le dije en alto al camarero: ¿Pero no decías que no funcionaba? A lo que el impresentable respondió, sin esfuerzo alguno: "Ahora sí".

Aquello pudo conmigo. Sentí como el odio se apoderaba de mis sentidos y un sentimiento de asesino en serie me corría por las venas. Le dije que me parecía una vergüenza que no me hubiera avisado que lo que le pasaba al sistema es que había que reiniciarlo (o algo así), y el chungueras me ignoraba. Le solté, más ancho que largo, que el que me cobraran era culpa suya, y el tío va y se ofende... ¡¡¡!!!

Un clásico en mí: pedí el libro de reclamaciones, y el camarero me decía: vale, ahora te lo doy. El caso es que el libro no llegaba y yo ya me estaba cansando, aparte de que tenía que volver a la oficina. Le dije que iba a memorizar su nombre (cosa que hice) y que le pondría la reclamación por Internet o que volvería al día siguiente.

A todo esto, mientras yo me ponía la sacarina en el café, el señorito se puso a hablar con el cliente que estaba pagando con tarjeta cuando volví de sacar dinero, y los dos se descojonaban sonoramente y chocaban la palma de la mano. ¡¡¡Se estaban riendo de mí!!! Antes de salir del establecimiento, le dije: "no te vas a reír tanto cuando te ponga la reclamación".

Salí del McDonalds... y ahí quedó todo. Al día siguiente puse la reclamación por Internet, en la web de McDonalds UK, y hace un par de días recibí un correo pidiéndome disculpas y condenando la actitud del camarero. En el correo me decían que me iban a mandar un voucher para gastar en el restaurante, ya que yo era un "cliente muy leal". ¿¿¿??? Y así pasó, que me he gastado el chequecito de 5 libras en dos cafés y dos "muffins", para mí y mi compi.

La pena es no haberme encontrado con el campeón del camarero... le hubiera dado las gracias mientras hacía entrega del voucher.

martes, 7 de agosto de 2012

María "Escaño" y otros deportes (Parte I)

¿Qué cosas hacen que un día sea diferente? ¡¡Que no lo planifiques!!
El sábado amaneció nublado, con lluvia. Y el Koalita igual de apagado, cansado, sin ganas. Pese a tener todo el día libre por delante y varias cosas preparadas, la idea de salir de casa a las 9 am se me hacía cuesta arriba. Una ducha, un café con una tostada, un poco de esfuerzo y una entrada para Atletismo, en el Estadio Olímpico. Me pertreché con mi acreditación, mi Oyster multiusos y me fui hacia el Parque Olímpico.

La primera en la frente no se hacía esperar. Por la megafonía del DLR recomendaban bajarse en West Ham para acceder al Parque, ya que Stratford estaba saturada. Así hice, me bajé del metro ligero en dirección al Estadio... 20 minutos. ¿¿20 minutos?? WTF!!!
...
.....

20 minutos después me hallaba en la puerta del Parque. Pasé los controles, luciendo acreditación por si ello me daba algún privilegio... y he de decir que, aunque en general no vale para nada, eso de que ponga "ALL", hace que la gente y, sobre todo, los trabajadores de LOCOG (London Organising Committee for the Olympic Games) te sonrían como si fueras alguien importante. "Yavestruz" qué importante soy... pero oye, que te alegra el día.

Cuando llegué a mi sitio, allá en las alturas, pero con muy buena visibilidad, me encontré con unos compañeros de turno, los cuales habían sido igualmente premiados por el esfuerzo y dedicación de la incidencia de MyInfo. Me senté con ellos y estuvimos viendo la competición, al mismo tiempo que marujeábamos sobre asuntos oficiniles. Ellos habían pedido una ampliación de su acreditación para poder visitar el IBC (International Broadcast Centre), el MPC (Main Press Centre) y la OLV (Olympic Village). Lo de poner las siglas no es por pretensión, sino por abreviar de ahora en adelante :)
Mi plan era ir a comer a casa Dani y Oleta, pero teniendo la oportunidad de visitar IBC, MPC y OLV con gente que tenía experiencia en otros juegos, y viendo el mogollón de gente que había en el Parque... sopesé la posibilidad de acoplarme con ellos y realizar la visita completa. Y así hice. Avisé a mis amigos para aplazar la comida y convertirla en cena al día siguiente y me quedé con Sergi, Yolanda y Jan.



Unos 5 minutos antes de acabar la competición de Atletismo, abandonamos el Estadio en dirección al IBC. La lluvia aparecía y desaparecía por momentos, como el Guadiana, lo cual hacía que apremiara la necesidad de llegar a nuestro destino. Una vez localizados, y tras haber subido y bajado escaleras, esquivado obstáculos, camiones y contenedores, llegaba la primera prueba de fuego: control de acceso. ¿Podremos pasar con la acreditación? Ellos seguro que sí, porque su pase incluía zona de prensa, pero el mío por defecto no lo tiene. Aun así, ¡¡prueba superada!! Ya estábamos dentro del complejo mediático.

La primera visita fue al MPC. Vimos las instalaciones y luego fuimos al comedor, ya que nos moríamos de hambre. Un comedor grande, con diferentes tipos de cocina (Mediterránea, India, Británica...). Por su puesto y como podréis imaginar y apreciar, yo elegí la... BRITÁNICA. El "fish & chips" tenía muy buena pinta y yo tenía mucha, mucha hambre. Así que tras engullir el pescado con patatas, y tomar el correspondiente café de sobremesa, nos fuimos hacia el IBC. No sin antes saludar a una periodista de RTVE (Radio Televisión Española) que nos dijo que CIS... un poco difícil de usar, pero que MyInfo una pasada.

El IBC es un edificio enorme, poco decorado (por no decir que daba la sensación de estar a medio terminar). Pasillos anchos, muchas salas... ¿Pero dónde están los controles de la OBS (Olympic Broadcasting Services)? No éramos capaces de encontrar las escaleras / ascensores y el mapa era de todo menos detallado / intuitivo. Cuando por fin hallamos las escaleras de emergencia y subimos lo que para nosotros era una planta (mirad la segunda parte de la entrada cuando la publique, "Cómo salir del IBC en tiempo récord"), encontramos por fin la zona interesante. Vimos las instalaciones de la OBS, con miles de pantallas y controles de realización. Pantallas de 60" con "peep view", 12 deportes en una misma superficie televisiva... y muchas superficies televisivas a lo largo de la sala. La verdad es que impresionaba.


De ahí nos fuimos buscando la oficina de RTVE. En la puerta había una mujer hablando por el móvil. Yolanda se acercó a ella y le preguntó si podíamos entrar... ¿Pero a quién le estaba preguntando?



A MARÍA ESCAÑO... Sí, sí, la misma, MARÍA ESCAÑO. ¡¡¡¡Vaya metedura de pata!!!! Cuando la veo, miro su acreditación y, después de leerla (pese a que la había reconocido), le digo: "Ostras, María Escaño"... ¬¬u. La mujer no sabía dónde meterse. Salió del paso diciendo "Escario, aunque ya me han llamado de todo... Olga Viza...". Yo me quería morir, qué vergüenza. Quise arreglarlo diciendo que era fan suyo desde que era pequeñito, pero eso no iba a hacer más que profundizar en la herida y descarté la idea.
María nos preguntó que de dónde éramos... que si éramos de fiar. Se hizo el silencio. Y tras 5 segundos de incómodo e insostenible silencio, arranqué a hablar y le dije que éramos de la empresa que integra los Juegos. Ella saltó, emocionada: "¿Sois los chicos de MyInfo? Es el invento de estos Juegos. Lo mejor. Londres2012 es una mierda, pero el MyInfo es lo mejor de estas olimpiadas". Emocionada ella, sorprendidos nosotros, nos hizo una visita guiada por la oficina. Nos presentó a algunos de sus compañeros, nos contó cómo funcionaba, dónde tenían el estudio visible, el set de emergencia para entrevistas... Fue increíble. Uno de sus compañeros se acercó a ella y le dijo: "Esperanza, ¿otra vez haciéndote pasar por María Escario?". Fue muy divertido. La periodista que nos habíamos encontrado en el comedor también estaba ahí. Nos reconoció y nos estuvo repitiendo que CIS... bueno, pero que MyInfo... chulísimo :).

Dudando sobre si pedir una foto o no, Yolanda se me adelantó y se lo comentó a María. Ella accedió sin ningún problema, y aquí tenéis el resultado.
Gracias Sergi, Yolanda y Jan... fue un día estupendo.

viernes, 3 de agosto de 2012

Primera noche olímpica...

Por fin llegó el momento. ¿De qué? De escribir desde el TOC... primera noche de "tranquilidad", tras todos los "sustos" y demás "situaciones" que hemos experimentado en los últimos días. No puedo dar más detalle porque se me puede caer el pelaje, pero digamos que hemos estado entretenidos ;)
Y hoy es lo que, por fin, esperaba. O lo que no esperaba. Porque estar esperando a que ocurra algo es muy, muy aburrido. No obstante, sería mentir si dijera que no tengo nada que hacer. En realidad tengo mucho que hacer, pero esto no es un blog laboral y no voy a quejarme de lo mucho que me esfuerzo y trabajo... A estas alturas, ¿a quién le importa?

Miro a mi alrededor y veo a mis compañeros navegando por Internet, consultando su correo, charlando, cenando o, simplemente, haciendo lo que han venido haciendo hasta ahora: NADA. Conste que no todos... pero la mayoría :)

Delante de mí tengo pantallas donde se muestran imágenes y vídeos de competiciones de hoy y de días previos. Claro está, incidiendo en los triunfos cabritánicos. Es ahora cuando me gustaría poder presumir de los logros de los deportistas españoles, pero... ya ni en el fútbol podemos confiar :). Así que me quedo calladito en mi sitio, monitorizo mis sistemas, ayudo a los equipos y... de deporte ni hablemos.

De todos estos vídeos, hay uno que me hace especial gracia. Es el pebetero olímpico, en primer plano, o caldero (como he visto que lo llaman en algún sitio). Lo ponen en una pantalla de plasma de 50 " y lo único que hago es pensar en una chimenea. Pero una chimenea de la que realmente haría uso, porque con el tiempo tan fantástico con el que nos deleita Londres, se echan de menos un brasero, una mantita y un caldito de la "awela". El pebetero, de cerca, pierde. La idea y la puesta en escena fueron interesantes, pero una vez que lo ves estático, quemándose por momentos, ennegreciéndose... tiene interés cero.

Lo más positivo del día de hoy han sido los dos tickets que he conseguido. Uno para Atletismo, por haber sido "parte" del equipo que investigó una de las incidencias que tuvimos. Y otro para Waterpolo por haber sido el primero en pedirlo. De hecho, con esta suerte que me caracteriza, de la larga lista de tickets disponibles para los próximos días, de entre más de 40 tickets, elegí del que sólo había uno para el día 4: Atletismo. Con tan buena suerte de que era el ticket que tenía reservado como premio y del que nadie me había comunicado nada.

En cualquier caso, aparte de este despliegue generoso (juas) de medios, no soy de los afortunados que tienen ticket para la Ceremonia de clausura. ¿Por qué? Porque no me porto bien. Mejor dicho, no me he portado bien. Esa entrada es la que se da a la gente como premio a su buen trabajo, esfuerzo, dedicación... yo no he debido tener alguna de ésas, pese a haber currado mucho y haber ayudado al 90% de los equipos en cosas que no eran de mi ámbito. Resentimientos aparte, lo único que quiero es que pasen los Juegos. Y emprender una vida nueva.

Voy a echar de menos todo esto. Atrás quedan los momentos en los que me he pegado hasta con el apuntador. Los voy a echar de menos, debo tener un aire masoca y sufridor, un síndrome de Estocolmo con mis secuestradores. El de Diógenes ya lo traía de Madrid. Pero todo este conocimiento adquirido, que es mucho, en parte será inútil en mi futuro profesional. Saberme de memoria "Finished Products", "IPs", configuraciones, aplicaciones, procedimientos, control de cambios... Tantas cosas útiles y, a la vez, inútiles. Son aplicaciones con un negocio muy específico, si bien siempre se puede extraer la parte común y reutilizarla en otros momentos de mi vida.

Ahora pienso, tras un año y medio en este proyecto, que estaba siendo productivo al 200%. Poder interactuar con todos los equipos, de hecho poder dirigir a 10 de ellos como hago ahora, me hace sentir útil, diría que hasta importante. O "importante", porque siempre hay alguien que se encarga de recordarte que no eres nadie y que hoy estás aquí y mañana estarás allí.
Pero pase lo que pase, me quedaré con el recuerdo de esta experiencia. De cómo dejé entre lágrimas mi casa en octubre de 2010, cómo dejé a mis  padres con más lágrimas aún un 9 de enero de 2011... y cómo lloré durante los primeros meses y durante los últimos de mi estancia en Londres.

¿Últimos? No, there is more to see. Tras mi promoción fallida en el departamento en el que estoy, debido a mis continuas broncas con diversas personas (por encima de mí, he de decir), mi carrera en la empresa ha quedado truncada. De ahí que haya decidido emprender nuevo rumbo hacia... no sé dónde, pero sí sé hacia dónde no quiero ir: España. Pero el futuro laboral formará parte de otra entrada en el blog. De momento seguimos con la noche.

Se acerca la hora de ir a tomar un café al McDonalds 24 horas, ése en el que me estafaron (se merece otra entrada del blog xDDD)..

//*Continuará*//

martes, 12 de junio de 2012

Koalímpico... the final countdown

Cada vez queda menos para que empiece el acontecimiento del año... ¿El rescate español? ¿Que Esperanza dimita? No, coño, no politicemos el blog. Los Juegos Olímpicos. Porque no hay nada con el espíritu más puro, sin ánimo de lucro... ¡¡No seas irónico!!

Desde el día de la ceremonia de apertura (27 de julio), en directo desde el Technology Operations Centre (TOC), el koalita retransmitirá los Juegos vistos desde detrás de la barrera. Todas aquellas anécdotas, crisis, risas y llantos,  propios o ajenos... serán contados en este blog.

No os lo perdáis, ¡ya sólo faltan 45 días!



And now in English...

We are approaching the most important event of this year... The Spanish banks rescue? Is Esperanza Aguirre quiting? No, come on... don't make politic jokes. The Olympic Games!!! There is nothing in the world with such a pure spirit, a non-profit organisation... Don't be ironic!!!

From the day of the Opening Ceremony (July 27th), live from the Technology Operations Centre (TOC), Koalita will broadcast the Games as he will experience them from behind the scene. Those anecdotes, crisis,  laughs and tears belonging to me or others, will be told in this blog.

Don't miss it, it's only 45 days to go!


martes, 10 de enero de 2012

La zorra de Greenwich

Queridos koalas... ¡ojo avizor! No descuidéis ni un segundo vuestro pelaje... porque una zorra os lo puede arrancar a mordiscos.
Con estas palabras no pretendo asustar a nadie, pero sí relatar los acontecimientos que se sucedieron en la madrugada del domingo al lunes, 9 de enero de 2012... (la cuantía de los premios a repartir es de... Telecupón, qué tiempos).

Tras haberme pasado 3 horas tosiendo y echando productos por la boca al más puro estilo <<la niña del exorcista>>, conseguí aplacar la ira viral de mi garganta y conciliar el sueño. Cuando caía lentamente en los brazos de Morfeo tras el tremendo esfuerzo respiratorio, unos chillidos me pusieron en alerta y me despertaron de súbito.

Al principio pensé que se trataba de una gata en celo... Pero claro, los gatos no hacen ESE ruido... Lo que me hizo pensar en una niña chillando... ufff, a las 3 a.m. no era muy probable, a no ser que le hubieran quitado el chupete y estuviéramos delante de un caso de posesión diabólica... (niña del exorcista bis). Posteriormente, mientras intentaba poner el oído a punto para escuchar mejor, me pareció distinguir los gritos de una chica joven... eran gritos de dolor, deseperados... próximos en el tiempo... y la intensidad iba en aumento. Me asusté, temí por la vida de la pobre chica... y como vivo en un bajo, pensé que si abría la persiana para descubrir qué pasaba, el supuesto asesino podría verme y ensañarse conmigo. Pero yo que soy todo korazón (con k de koalita), me armé de valor (y del palo de la fregona) y abrí la persiana. Cual fue mi sorpresa cuando vi a una zorra, sí, una zorra de verdad... con sus cuatro patitas, su pelito... su hociquito... a escasos metros de mi ventana y berreando a la desesperada en busca de un macho caliente. Sí, queridos míos, era una zorra en celo, pero de las que no cobran... de las que lo hacen por amor a su instinto y por instinto de supervivencia.
He de decir que pensaba que estaba pariendo... hasta que "chisqué" con la boca y la zorra se giró. Fue ahí cuando adiviné que lo que pensaba que era un zorrito naciendo, no era más que la cola de la zorra... o zorrón, dado su gran tamaño, mucho mayor que cualquier otro zorro/a de los que había visto por Londres hasta ahora. Fijaos cómo debe ser el aislamiento de mis ventanas que, habiendo estado cerradas durante todos estos momentos de tensión, volví a hacer ruidos de "pshhh" y la zorra se giraba buscándome...

El animalico estuvo con su reclamo aproximadamente 15-20 minutos. Posteriormente desapareció... momento en el que yo suspiré y pensé: ¡Por fin! Tras una semana agotadora de desvelos nocturnos debidos a la tos, me encontraba realmente cansado... Pero como las cosas buenas no duran en mi vida (algún día escribiré una entrada sobre MI suerte), la zorra de la zorra apareció 5 minutos después y se puso a berrear en el mismo sitio. Yo tenía un zorrón en primera fila... qué afortunado, ¿eh? :/ En esta ocasión me fijé más en la criatura y vi que estaba famélica... no, lo siguiente (dedicado a JL). Era el espíritu de la golosina, se nota que los londinenses no alimentan bien a sus fierecillas... para que no se coman a los niños en los jardines. No os riáis, me han contado que advierten a los padres de que no dejen a sus retoños en los parques o jardines completamente desatendidos... porque se han dado casos de zorros y zorras tratando de comérselos... Los Herodes del siglo XXI xDD.

Y hasta aquí el relato de una noche diferente... de una noche en la que me pregunté varias veces si realmente estaba viviendo en Londres o en los bosques de Sherwood...

domingo, 23 de octubre de 2011

Un chico de barrio

Queridos koalos, koalas, todos:
No sé si esta entrada es digna de estar en "El indignao permanente" o aquí... pero puesto que tiene tintes personales, creo que éste es su mejor emplazamiento.
Se vislumbran tinieblas sobre el 20N (bueno, más o menos veo venir lo que va a pasar), pero todos los indicios apuntan a que se va a producir un gran cambio... ¿Para bien? Sí, para bien de algunos, como siempre... y para mal de muchos, como siempre también.
Los recortes económicos son necesarios para salir de una crisis, eso nadie puede ponerlo en duda. De igual manera que nadie puede negar que, cuando hay recursos, estos se deben gestionar correctamente. Por encima de todo existen apartados que deberían ser intocables y, entre ellos, la educación. Que todo el mundo tenga derecho a una educación de calidad y gratuita me parece fundamental, al menos en los primeros estadios de la vida y hasta alcanzar un nivel de formación adecuado que permita el desarrollo personal.
Lamentablemente, lo que está ocurriendo últimamente es un atentado contra este principio básico. Como mera anécdota haré mención al "mayordomo de Gallardón", otro ejemplo de austeridad de aquellos que gobiernan y de sus prioridades... un mayordomo = un profesor más en un colegio público o un personal sanitario en un hospital... pero eso no interesa.

No puedo más que defender la educación pública en detrimento de la privada, que es todo lo contrario de lo que se avecina (y en este caso los vecinos molestos son Espe y Rajoy en la "comunidad" de Madrid). De la misma manera que seguiré defendiendo una Seguridad Social y nunca me oiréis quejarme por tener que pagar un tanto por ciento de mi sueldo para tal fin. Sanidad y Educación son básicos, al menos así es como yo lo concibo. Y ahora desarrollo estos dos puntos:
- En el caso de la Educación (la E mayúscula no es casual), contaré que el quinto hijo de una familia muy humilde en el barrio de San Blas pudo acceder a unos estudios primarios, posteriormente al instituto y, finalmente, a la universidad gracias al esfuerzo de sus padres, a las becas del Estado y a su esfuerzo personal. Tuvo la oportunidad porque existían los mecanismos que le permitieron acceder a dicha Educación. Y ese chaval fue a un colegio público, a un instituto público y a una universidad pública. Y ahora trabaja y es autosuficiente. Claro está, hablo de mí.
Si el Estado no hubiera puesto a mi disposición todos esos medios, casi con total seguridad no podría haber alcanzado los niveles de estudio que he tenido y, con gran pesar, creo que es lo que le va a pasar a muchas familias españolas como entren en vigor las reformas que ya se atisban.
- Respecto a la Sanidad, durante unos años he tenido la suerte de contar con una sanidad privada semi-subvencionada por mi empresa. ¿Quiere decir eso que esté a favor de la sanidad privada? No, ni mucho menos. Quiere decir que he tenido el privilegio de poder contar con una alternativa a la Sanidad Pública en ciertos momentos, pero ni he dejado de acudir a ella ni jamás dejaría de pagar por tenerla. Es como decir que no se quiere un coche teniendo transporte público... El último es fundamental, el primero es una opción.

Esta entrada en el blog sólo es un simple reflejo de mi nivel de preocupación respecto al futuro de "mi país"... aunque más bien debería decir SU país, ya que como se ha podido comprobar en los últimos acontecimientos, 4 sinvergüenzas tienen más poder que 38 millones de personas... y eso es muy lamentable a la par que increíble.

sábado, 2 de julio de 2011

Vaya corte... de pelo y otros cortes

¿Quién me mandará pensar? Y cuánta razón tengo diciendo esto.

Llevaba varios días queriendo cortarme el pelo. Y no porque estemos en verano y tenga calor. Esa palabra aquí no existe o su significado es diferente. Verano = estación del año que comprende los meses de junio a septiembre y que se denomina ver-ano porque lo ves todo como el culo. El pelo largo aquí me protege del frío, pero el viento lo vuelve incómodo. Como cortarse el pelo en UK parece un arte y te cobran como tal, como poco 15 libras, decidí que era hora de poner en marcha mi plan de ahorro cósmico y que, en vez de pagar las dichosas 15 libras por pegarle dos tajos a mis preciosos cabellos, me iba a traer más a cuenta comprarme una máquina cortadora de pelo y rentabilizarla. Lo cierto es que la idea era, cuanto menos, buena: un corte de pelo = precio de la máquina; amortizada con el primer uso. Ya hacía 10 años que había utilizado una durante un año y el resultado fue "aceptable". Mi última mala experiencia con una recortadora fue cuando me rompí el maleolo y llevaba la escayola que, por definición, son incompatibles con ir a la peluquería (no me quiero ni imaginar un pelo entrando en la escayola y haciendo cosquillas a mis, por entonces, músculos). En aquella ocasión, a mitad de la faena, la cortadora decidió ponerse en huelga energética y me quedé al más puro estilo Marilyn Manson... con toques de Lady Gaga y Alaska.
En cualquier caso, eso fue un incidente aislado y no tiene mayor importancia (aparte de las risas que se pegó mi familia cuando me vieron con la cabeza hecha un cuadro surrealista).

El caso es que aquí apuntaba todo bien. Cortadora Remington, con "recortadora de barba" de regalo, varios accesorios con niveles desde 3 a 25 mm. Todo pintaba MUY bien. Las instrucciones un poco escasas, pero... claro, quién necesita instrucciones... y menos habiendo usado una durante mucho tiempo. Pues sí, yo necesito instrucciones y ahora entiendo por qué la otra que había en la tienda llevaba un DVD. Sí, sí, "reirsus", pero la próxima vez que os compréis algo que pueda atentar contra vuestra reputación social os pensaréis seriamente lo del DVD.

Me dispuse a leer las instrucciones (por si acaso se hubiera inventado una nueva técnica de afeitado cabecil) y, una vez asimiladas a lo Matrix, procedí a cortar la parte de atrás. Todo parecía ir perfectamente, hasta que llegué a la parte de delante. Cogí el peine y la recortadora, tratando de imitar las posiciones del libro de instrucciones... Aquello era imposible, no había manera de peinar, sujetar, cortar... Así que opté por el método burraco y corté desde delante hacia detrás y... ahí empezó el principio del fin. Según veía que aquello tomaba una forma muy extraña, el accesorio se soltó y súbitamente apareció una pista de aterrizaje en mi cogote. No podía creer lo que estaba viendo; se me saltaron las lágrimas sólo de pensar que mañana trabajo y que hoy la gente me había visto con el pelo largo. Imaginaba las risas de toda la planta mientras miles de pelos microscópicos pululaban por el cuarto de baño. Para intentar arreglar la pista, procedí a una deforestación masiva del cuero capilar, con tan mala suerte que, en un despiste, me cargué una de mis partes preferidas: LA PATILLA.

La desesperación se apoderó de mí y, pertrechado con el arma más feroz jamás creada por el hombre para destruir mi imagen pública, comencé a barrer todo pelo habido y por haber en toda mi cabeza. No podía parar, era un vicio que me empujaba a seguir cortando y cortando... hasta que, en otro despiste, me cargué mi incipiente perilla. Ya era el colmo, esto no me podía estar sucediendo a mí... pero sucedió.

Con la cámara de fotos estuve captando panorámicas de mi cabeza. Descubrí con asombro las miles de irregularidades en la parte de atrás, a lo que hay que añadir un montón de heriditas fruto de los peines de la cortadora y de la cuchilla en sí. Soy carne del efecto murciélago. Intenté corregirlas, pero a medida que lo hacía, cortaba más y más pelo...

A fecha de hoy, 2 de julio de 2011, he de decir que estoy casi rapado al cero y con un aspecto lamentable. He aquí el comienzo del fin. He aquí el fin del comienzo de mi vida en Londres. Heme aquí y no en la calle porque me da vergüenza.

MORALEJA: Besos a todos los peluqueros/as.

viernes, 27 de mayo de 2011

Y donde dije digo, digo Diego...

Si hace unos días me sentía plenamente orgulloso de mi país, hoy he de decir que me avergüenzo profundamente. Pero que quede claro que el orgullo era por los pueblos españoles y la vergúenza me viene por sus dirigentes.
Acabadas las elecciones, parece ser que es lícito desalojar a porrazos. Qué más da, si nos roban de las arcas públicas y salen elegidos con mayoría absoluta... tienen impunidad para todo, robar, pegar, insultar...

Tengo el alma dividida: por un lado, me gustaría estar en España para apoyar a todos los que, en estos momentos, están pasando este mal trago, tanto en Barcelona como en el resto de provincias; por otro lado, cuanto más lejos de esa clase política que tiene por bandera la democracia y por defensa la porra, mejor.

Desde el Blog del Koalita todo mi cariño y apoyo a #acampadabcn y mi repulsa más acérrima hacia esa gentuza que ha ordenado semejante desalojo y, más aún, a quien posteriormente lo ha justificado.

domingo, 22 de mayo de 2011

Orgullo patrio

No sé qué está pasando en España estos días... Bueno, sí que lo sé, pero no sé cómo se ha despertado este movimiento tan reivindicativo y pacifista al mismo tiempo y en tan poco tiempo.

Desde la distancia las sensaciones son algo diferentes. Si preguntas a los nativos de la zona, aquellos con hueso en la nariz y taparrabos, te dicen que les llegan informaciones de ciertos movimientos sociales en España, pero nadie sabe lo que está pasando.
Yo, desde mi aislamiento UKoalítico, interpreto esto como algo que tenía que pasar tarde o temprano (más temprano que tarde, pero ya sabemos cómo son estas cosas...). Más que la España del siglo XXI, mi país se parecía a la Italia de Berlusconi (con todo mi cariño hacia los italianos) donde da igual que estés acusado de pertenecer a una trama de corrupción, como haber traficado con drogas o ser sospechoso de violación... henchidos de orgullo y con la cabeza bien alta, presentan su candidatura en las listas electorales para ser los nuevos líderes de su barrio, de su pueblo, de su comunidad... Lo que se entendía como "dar ejemplo" se ha convertido en "yo hago lo que me da la gana, tú haces lo que yo te diga".
Por no hablar de esta alternancia en el poder de dos grandes partidos, al más puro estilo Cánovas-Sagasta en el siglo XIX... ¿Dónde están las otras alternativas? ¿O es que los que no queremos que ni PP ni PSOE gobiernen no tenemos derecho a ser representados? Con la actual ley electoral es lo que sucede... da igual que IU tenga más votantes en número que el PP en cierta comunidad... al final, el porcentaje que se aplica hará que tengan más escaños los pepistas y, señores, a mí esto ya me cansa y mucho.

Pero volviendo al sentimiento, al corazón... estoy orgulloso de lo que está pasando en mi país. Sí, y es un orgullo de verdad, no ese pseudo-sentimiento de grandeza que les da a algunos que España ganara la copa del mundo en 2010. No, estoy hablando de un sentimiento de unión, de rebeldía y de querer hacer las cosas bien. En la medida de lo posible yo aporto mi granito de arena reuniéndome delante de la embajada de España en Londres, pero donde realmente me gustaría estar es en la Puerta del Sol de Madrid, para gritar junto a mis amigos lo que pensamos, en el feudo de esos a los que no queremos, esos de los que tenemos la esperanza de que dejen de gobernar tras estos comicios. Y no me pongo gallardo como otros cuando ven peligrar su hegemonía... hay tiempo para todos y el que no valga, como dice el refrán... zapatero a sus zapatos.

Estoy enganchado a http://soltv.tv como si se tratara de una telenovela. Los veo moverse, gritar, aplaudir, abuchear... Las tecnologías, una vez más, acercando a los que estamos lejos.

El resultado de esta movilización social no se verá del todo reflejado en las votaciones de hoy... y, en parte, es comprensible. El movimiento ha surgido tarde para estos comicios, pero no para las generales de 2012. No hay que medir el éxito de la revuelta con el número de votos... sino en el latir de los corazones de todos aquellos que, a partir de ahora, gritaremos con fuerza eso de la #spanishrevolution, #nolesvotes y que apoyamos esa #acampadasol.