lunes, 15 de septiembre de 2008

Otro inciso... sois unos punyeteros

Es que me estoy dando cuenta de que siempre me decís que nunca actualizo el blog y, cuando lo hago, NADIE me deja un comentario... La única la Blanka, que me tiene ahí bajo su ojo avizor y es la que me alegra un poco el blog... Porque si fuera por el resto, más que el blog del Koalita, sería el blog de la Telaranya (joer, cuánto echo de menos mi egne).

He dicho.

Un inciso... colección EGIPTO de los Playmobil

Ays, me da mucha rabia que siempre seamos los .ES los últimos en tener todo... Y, como no podía ser menos, en Playmobil también.
En este viaje a los Países Bajos, estoy viendo en todas las jugueterías las nuevas colecciones de Playmobil y, concretamente, la que hace referencia a Egipto. Es una monada!!! (no puedo abrir interrogación que estoy en un cíber). Bueno, yo quiero la pirámide, la esfinge, al Tutankamon de turno y a los malos malosos. Lo quiero todo. Claro está, no me lo puedo traer porque no me cabe en la maleta y porque el lugar que debieran ocupar como auto-regalo lo tiene ocupado ya el bat-acazo (eso también merece un post aparte al más puro estilo del de la bomba Lush).

Pues eso, os recomiendo que visitéis la página de Playmobil, pero no la versión Spanish (no tengo enye... conyo...). http://www.playmobil.de y si os apanyáis con el alemán, veréis de lo que os hablo. Por dioxxxxx, senyores de Playmobil Spain, haced que esto salga ya en las tiendas que no puedo con la vida (I can't with the life).

domingo, 14 de septiembre de 2008

Amsterdam (Capítulo I): Me d/huelen los pies

Y es que, según cómo y quién lo lea, puede que me duelan o me huelan los pies. Si le preguntas a este alma en pena, o sea, servidor, te dirá que le duelen mucho, mucho (y que también le huelen). Pero si les preguntas a mis room mates, entonces te dirán simplemente que me huelen los pies. Sí, me ducho y me he echado cremita, pero todo el día con las botacas puestas, sudando de acá para allá, pues al final acaban produciendo pestilencia, pa qué nos vamos a engañar.

Guay, en la radio ponen ahora "Relax, take it easy", de Mika. Y eso voy a hacer, tomármelo con calmita, porque ya me falta día y medio para la reunión y estoy atacado de los nervios.

Pero yo vuelvo a lo que escribía sobre Amsterdam... Lo narraré con todo lujo de detalles y con lo que mis dedos y cansancio me permitan. En cuanto acabe, me subiré de nuevo a mi habitación a dormir una hora, ¡qué estrés!

Llegué al aeropuerto de Amsterdam a la hora prevista... lo que no tenía previsto era que me iba a caer la de diox. En esos momentos me recordé a mí mismo saliendo de casa y diciendo: no cojo el paraguas porque, total, si acaso me lo compro allí. Eso significaba llegar, dejar las cosas y comprar un paraguas. Pero no me dio tiempo, según llegué a la estación Centraaaaaal, ya me vi en la tesitura de tener que salir a la intemperie con mi maleta, mi mochila y el portatrajes. Lo que pasó a continuación se puede imaginar: me puse como UNA SOPA para recorrer 15 metros. Pregunté a un par de locales y al conductor del tranvía, los cuales me indicaron cómo llegar a mi parada. Dentro del habitáculo trenecítico estaba pendiente a la que tendría que ser mi parada. Realmente no estaba seguro qué tenía que decir, aun teniendo las instrucciones del hostal impresas en una hoja HÚMEDA y DESCOLORIDA por la lluvia. Al final vi el nombre de mi parada, me alegré por semejante hito. Me bajé del tranvía y... tratando de descifrar las instrucciones, me metí por donde no era. No paraba de llover, apenas había gente por la calle. Pregunté en tiendas, a transeúntes, al cielo, pero nada, nadie sabía dónde estaba la dichosa calle. Y se suponía que estaba al lado de donde me había bajado, pero que no, desconocido para la población indígena. En una tienda un dependiente sacó su móvil con GPS y la encontró, pero me orientó MAL (o mejor dicho, regular). Le pregunté a un hombre con un perrito, me dijo que le acompañara al coche (ahí he de reconocer que tuve miedo) y, tras mirar en su mapa de carreteras, tampoco la encontró (y es que los mapas Campsa de España de toda la vida son lo mejor y, claro, en Holanda no hay). El hombre se ofreció a llamar desde MI móvil al albergue para que le diera instrucciones y él me las pudiera explicar. Así hicimos y así conseguí llegar, por fin, al dichoso lugar. Una hora casi me costó llegar desde la estación central hasta al albergue, algo que de forma normal hubiera debido llevarme 15 minutos. Yo, directamente para meterme en la secadora, me tumbé un ratito en la cama y me dormí casi tres horas... ¡¡¡¡Qué tensión!!!

Tras levantarme a las 21 h casi, sentí que había desperdiciado el día en Amsterdam. Tampoco podría haber hecho mucho, ya que con lo que estaba lloviendo, era bastante difícil llegar a ningún lado y menos sin conocértelo. Así que, no hay mal que por bien no venga. Al menos pude descansar un poquito y coger fuerzas para pasar el fin de semana.

Me lancé a la calle y, por suerte, ya no llovía. Me armé de valor (y del mapa) y me dispuse a caminar. Anduve hasta la plaza del Dam y, desde ahí, viendo por dónde había gentío, empecé a callejear sin mirar el mapa. El resultado, el que cabría esperar aunque yo no me lo había planteado: aparecí en el Barrio Rojo. Aquello fue un sorpresón, porque la verdad es que si me propongo llegar siguiendo el mapa, seguro que no llego. Pero sí, allí estaba, viendo a todas las prostiputas exhibiendo sus cuerpos a través de los escaparates, bajo la luz roja de "estamos haciendo algo prohibido) y abriendo las puertas de vez en cuando para saludar a los "transeúntes" que les dedicaban algunos piropos, la mayor parte de las veces, en inglés. A todo esto, de vez en cuando llegaban bocanadas de, iba a decir aire, pero no, aire precisamente no era. Eran bocanadas de humo, de los coffeeshops... he de decir que me esperaba esto mucho más vicioso, con la gente en la boca con 5 porros a la vez y más pedo que pedo. Pero no, no era mucho peor que caminar por Tribunal un viernes por la noche :). De hecho, estoy casi seguro de que circulan más drogas en Tribunal que aquí, jajajaja.

Tras pegarme este paseo inicial, acabé cerca de la estación Centraaaaaaaaaal y, aunque no tenía mucho hambre y ya había pasado por un Albert Heinj (casi casi como las salsas, donde me había comprado un par de minibocadillitos), vi una tienda donde vendían cucuruchos de patatas calenticas y, recordando lo que me había dicho Blankanieves, me compré uno de esos (tamaño small) y lo aderecé con ketchup (no tenía yo hambre pa más). Las patatas riquísimas, pero yo no tenía mucho hambre, así que me comí sólo la mitad. Ya he quedado servido de patatas para el resto del año. Pero "encomiendo" a todo el mundo a que pruebe las patatas en cucurucho de Amsterdam... ñam, ñam.

Tras pegarme un paseo más por el centro, volví para el albergue y me dispuse a dormir... No me costó mucho, aunque con el ruido de la Leidseplein y las calles aledañas, me desperté varias veces. La ventana estaba cerrada para evitar el ruido, pero por contra hacía calor. Menos mal que yo iba provisto de pijama y pude quitarme el edredón... Sobre los room mates hablaré en otro momento, ya que he tenido tantos en dos días, que merecen mención especial ciertos detalles. Eso sí, no me quejaré, todos nativos ingleses: australianos y americanos.

Mi estancia en Amsterdam no había hecho más que empezar y a mis pies les esperaba una paliza, la que acostumbro a darles cuando viajo.

No tengo tiempo ahora de revisar lo que he escrito, así que para los puritas pijoteros (o sea, los que sois como yo), no me corrijáis faltas, que ya le pasaré el koalector ortográfico.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Quiero, quiero, quiero... un lavavajillas

Pues quiero un lavavajillas, porque aunque de las tareas de la casa, fregar los platos es la que menos me molesta, lo cierto es que con la micro-pila que tengo en la cocina es un coñazo lavar en condiciones...
La tecnología, que se inventó para solucionar mis problemas (y, de paso, darme otros cuantos quebraderos de cabeza), ha creado cosas tan chulas y pequeñas como ésta:
http://www.redcoon.es/index.php/cmd/shop/a/ProductDetail/pid/F106112/cid/11003/Bosch_SKT_5102_EU/

No me digáis que no es una cucada... Ya tiene sitio en mi cocina, y eso que aún no lo he comprado. Pero caerá... no sé cuándo, pero caerá... Te lo puedes llevar de camping para que te limpie los tuppers y el cuchillo cebollero de plástico. ¡Qué apañaos!

Si algún alma caritativa se me adelanta, por favor que me informe... no me gustaría tener un clúster de lavavajillas.

martes, 9 de septiembre de 2008

Confruterizando con Blankanieves

Yo debería estar escribiendo un documento que tengo que entregar para ayer. Pero aquí estoy, tomándome un "pan tumaca", un trocito de queso y escribiendo lo que he acordado con la Blanki: publicar mis animadversiones gastronómicas.

Os recomiendo que hagáis un enlace directo a este mensaje para que, si alguna vez me queréis invitar a comer o cenar, llevarme a un restaurante especial o similares, sepáis a qué ateneros.

Como escuché en cierta ocasión, he de declarar que de lo que me gusta, como de todo. Así que en el fondo no soy tan tiquismiquis para las comidas.

Empecemos pues:

- Cebolla: este ingrediente básico de la cocina española me tripite sobremanera. No me gusta cruda, ni guisada, ni caramelizada, ni en aritos fritos, ni frita tal cual... En definitiva, no me gusta.
- Pimiento: ni verde, ni rojo; ni crudo, ni asado ni tampoco frito. No puedo con su olor y menos con su sabor. Me estropea cualquier guiso. Me disgusta aún más que la cebolla.
- Setas: de todo tipo, da igual que sean champiñones, boletus, secas, de lata... odio su sabor medio rancio, medio húmedo. Nunca me comería algo que te puede salir en los pies.
- Marisco y bichos con concha: de ningún tipo. No puedo con las cosas típicas, como gambas, langostinos, etc. Peor aún los mejillones, cangrejos, etc. No acertaréis con nada que tenga concha (excepto con las de Codan).
- Ajo: si es un LIGERO sabor a ajo, lo puedo soportar. Más allá de LIGERO, me da tal ardor de estómago que no habría brigadas de bomberos en el mundo para apagarme (uys).
- Morcilla: Si me la acercas, gomito.
- Acelgas: Visualmente me parecen vomitivas, su olor repugnante... Prefiero evitarlas.
- Casquería: No puedo con la vida (I can't with the life) con cosas como criadillas, morro, rabo, callos, etc. Me producen la muerte necesariamente.
- Ciertos animales acuáticos (aparte del marisco): No puedo con el pulpo, el salmón o el bacalao. Update 2012: Adoro el salmón crudo, como el del sushi.
- Grasas prominentes: ASCAZO me da el tocino (incluido el del jamón serrano, aunque éste me lo puedo comer un poco).
- Las comidas picantes: craso error ponerle picantes a mis comidas...
- Tonterías varias como el caviar (el falso, claro, otro no se suele comprar por aquí).

Seguramente se me olvide alguna cosa. Ni que decir tiene que la combinación de cualquiera de estos elementos en las comidas puede producir catástrofes impredecibles. Declino toda responsabilidad sobre vómitos y/o solteces.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Qué de viajes...

Hace mucho tiempo que me decís que no escribo nada en el blog. Y, efectivamente, no escribo nada en el blog. Entre trabajo, pocas ganas, trabajo y pocas ganas, llevo desde hace más de 2 meses sin poner nada...
Ahora me he decidido y... ¿para qué? Para decir que me voy de viaje unos cuantos días y que así sepáis cuándo echarme de menos.
Allá vamos:

- 12-16 de septiembre: Amsterdam y Maastricht. Ocio y trabajo.
- 25 octubre: Una boda en Córdoba... ¿de quién será?
- 26-29 octubre: Bruselas... trabajo y más trabajo. ¿Habrá ocio?
- 1-5 noviembre: Ays, que lo mismo se confirma Atenas... AYS.
-15-29 noviembre: EE.UU. 15-18 Nueva York, 18-27 San Franciso, Los Ángeles y San Diego, 27-29 Nueva York again. Andreu, Jean Paul, ALLÁ VAMOS.
- Entre medias, no sé cuándo, caerá Barcelona...

Ays qué agobio, ufffff.