martes, 13 de noviembre de 2012

Las crónicas de Koalarnia

Queridos koaliventureros/as:
La entrada de hoy la escribo desde una localización única: la piscina del hotel Daewoo en Hanoi. Tomándome una cocacola de eucalipto y disfrutando de un día nublado, pero caluroso. Y así me hallo, en la mesita de la terraza, dándole a la tecla.

Ahora que por fin puedo descansar tras la paliza de los últimos días, me vienen a la cabeza los momentos memorables acontecidos hasta fecha de hoy. Lejos me queda el largo trayecto entre Londres y Seúl: el estilazo de las azafatas de Korean Air, el maromo de Newcastle viajando con su padre de 79 años que iba a ver a los amigos de la guerra de cuando tenía 19... El viaje de Seúl a Hanoi con Vietnam Airlines y el otro estilazo de las azafatas, ataviadas con traje regional aéreo (aka regionair xD)... Ya me he dado de alta en el programa de Sky Team también, voy a tener todas las tarjeta de fidelidad aéreas habidas y por haber. Con la de Iberia Plus me va muy bien, ya me he conseguido unos cuantos viajes "gratis". Pero vuelvo al estilazo de las coreanas, ESTILAAAAAAAAZOOOOOW.

No hay mucho que contar sobre mi estancia en Hanoi, ya que apenas he salido del hotel; por no decir que no he salido nada. Mi primera aventura ha sido esta mañana en la embajada de Mongolia, donde puedo dar fe que de mongolos no tienen nada. Qué listos que son. Me han levantado 60 dólares por hacerme el pasaporte en el día. Y más les vale tenérmelo listo para las 16h porque si no... si no... más me vale callarme también, que me veo en Hanoi encerrado en una prision vietnamita ://. 

La cuestión es que la gente de esta ciudad es muy amable, pero rara. Sin ir más lejos, he preguntado cómo llegar a la calle de la embajada de Mongolia. La recepcionista del hotel me dice: "está a unos 10 minutos andando, pero sería mejor que cogieras un taxi". Y yo miraba el mapa, la miraba a ella y le decía: "¿Me lo dices porque es una zona muy peligrosa?". Y ella, toda amabilidad, me responde: "No, pero es que te puedes perder...". Después de cinco minutos, cinco, estaba de camino a la embajada. Le pregunté al botones de la puerta y me dijo lo mismo,que cogiera un taxi para no perderme. Y yo, digno que soy, dije que iba andando. Y vaya, me perdí xD. Digamos que la dirección no estaba muy bien indicada, pero nada que un vietnamita señalando con el dedo no pueda resolver. Para ser sinceros, me ha costado 15 minutos llegar a mi destino (parezco el Tomtom).

Hay que resaltar que ha sido una aventura automovilística. El primer día ya me di cuenta en el taxi, camino del hotel, de que el tráfico en esta ciudad está en niveles que rozan el caos absoluto. Además, el hecho de que el 70% de la gente (a ojo de buen cubero) vaya en moto, hace que el tráfico sea más loco y complicado. Por no decir que, por las noches, apagan los semáforos... ¿¿?? Será que contaminan lumínicamente, o para ahorrar energía ya que la gente se los salta de todas todas. Estamos a martes y me quedan dos días más por aquí, espero no morir atropellado de camino a la embajada de Mongolia esta tarde.

Para mañana uno de mis compañeros me ha comentado que han organizado unas "compras" por el centro. Así que me han invitado a unirme y así podré tener un poco de "guía" local con una de las personas de nuestra oficina de Vietnam. Estoy deseándolo, sobre todo porque la tienda del hotel es cara y tiene pocas cosas. Aunque definamos el concepto de caro. Unos preciosos llaveros al precio de 0.5 libras no es caro. Claro que si lo comparas con lo que valen las cosas aquí en general, caro no... carísimo. Así estaban las dependientas, que en cuanto me gasté los 10 dólares en los 38904820489 llaveros y 38942 marcapáginas, no cabían en sí del gozo.

Lo de las comidas también es digno de mención. El buffet del hotel es bastante occidental, teniendo en cuenta que este hotel es bastante grande y se utiliza para conferencias y otras reuniones de negocios. Me llama la atención una fruta que sabe como el melón, pero es blanca como una pera y con pepitas como los kiwis... tendré que preguntar el nombre, ya por curiosidad. El buffet de desayuno del hotel es bastante generoso y el de comida/cena también se lo curran. Si pides pasta, te la cuecen en el momento y te la calientan con la salsa que pidas. Por no no hablar de las sopas que preparan en directo, echando el huevo, el pollo y el caldo y cociendo unos tallarines para la ocasión. Pena que me haya perdido el desayuno dos veces (por estar trabajando) y la cena de ayer (por trabajar también). Pero creo que lo voy a disfrutar lo poco que me queda. Mongolia no pinta igual de bonito en el tema de provisión culinaria, i.e., que me lo voy a tener que preparar yo todo si quiero "ahorrar gastos".

Y hasta aqui la crónica de mi cuarto día en Hanoi. Se puede resumir como: habitación, recepción, habitación, sala de reuniones, habitación, comedor, oficina, habitación...

P.S. Lo de tener también teléfono en el cuarto de baño suena que te cagas xD


4 comentarios:

Suu dijo...

Joo, qué guay!!! Me he quedado con tu primer párrafo, desde la piscina de tu hotel en Hanoi.

Vete de compras y disfruta todo lo que puedas, que no todos los días se está en Hanoi.

Besitos

Anónimo dijo...

la publi de que sale tras el post el google reader es en vietnamita ¡¡me troncho!!
por otro lado, ha quedado muy Paris Hilton lo de que escribes desde la piscina del hotel jajajajajajaja
¡¡sigue contándonos tus aventuras!!
(soy Vane)

Koalita dijo...

Suuu, pues sí... esta noche he quedado a cenar. Y mañana de compras. Y el jueves turismo.
Vane, yo soy más London Hilton, aunque los NH me van bien xD
Os seguiré contando... ya tengo el visado. Resulta que no me ha timado y me ha dado hasta un ticket :P

Koalita dijo...

Ya sé cómo se llama la dichosa fruta... dragon fruit! :)