
¿Quién ha dicho que los cojitos no pueden ir al cine? Pues si alguien lo ha dicho, lleva razón: no se nos puede sacar de casa. Ir a los baños de Kinépolis con todo el suelo mojado, intentando esquivar charquitos y no resbalar para no ver más de cerca los charquitos, es una experiencia casi tan narrable como la de Ikea.
Pero al margen de aventuras y desventuras con las muletas, hoy he venido a hablar de mi peli; y si no se habla de mi peli, me voy. Do you remember? xDDD.
Ayer fui a ver Slumdog Millionaire, fulminante ganadora de la última edición de los Oscars. Tenía buena pinta, todo el mundo decía que se merecía tantos galardones. Y, además, para mí era el reecuentro, hacer las paces con el cine, tras estos últimos meses de locura y frenesí.
Un guión bastante original: un chico de la India, de clase paupérrima, que gana el famoso concurso ¿Quién quiere ser millonario? es el hilo conductor para contar la vida de Jamal, su hermano Salim y la chica de su corazón, Latika. ¿Está haciendo trampas en el programa?
La miseria de la India, la crueldad de los que no tienen escrúpulos para matar, las desigualdades económicas y sociales, y otras tantas cuestiones de este mundo en el que vivimos son la esencia de este largometraje.
Pero, reflejando sólo pena y desazón, se convertiría en un documental. Y en Hollywood no premian a los documentales, al igual que la gente no suele ir en masa al cine a ver este género. Como película de Bollywood que es, el amor tiene su pequeña cabida, pero sin llegar a empalagar. Se agradece también que no sea un musical de la India, porque no creo que nos fuera a calar de la misma manera.
El montaje de la película, sin ser sorprendente, es el adecuado para entender el pasado y el presente, que se entremezclan de una manera un poco abrupta al principio. Una vez que te acostumbras, sabes cuándo va a saltar de un momento a otro. En ese momento la película pasa volada, casi sin enterarte.
Una banda sonora que está a la altura de la película acompaña a todo el filme. Sonidos étnicos de la India, característicos sin ninguna duda, pero que juegan un papel adecuado durante las dos horas.
En resumen, una película tierna y dura, original y predecible, pero que merece mucho la pena ir a ver y que, como diría mi amiga de Homozapping, "os la encomiendo".
3 comentarios:
¡Ays, qué gonita, me ha gustado mucho! Hay muchas pelis ahora, tenemos que ir a ver más.
Bien hecho!!!! Mi gran enahorabuena por ir saliendo cada día más. Después de casi dos meses en casa, en la misma semana al Ikea y al cine. Me alegro muchísimo!!!
los cojitos van mucho al cine... te lo digo yo.
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