martes, 20 de marzo de 2018

lunes, 19 de marzo de 2018

Las payasadas del día 19 de marzo de 2018


Version 1.0 - La Nocturna
Version 2.0- La Diurna (funeraria)

Luego, mirando por ahí, he encontrado esta perlita. Me desorino.
https://www.cuantarazon.com/1007686/tocata-y-fuga
Resultado de imagen de tocata y fuga

Pero yo ya tenía mi versión Dani de la historia (fast creation on-the-spot):
- Para aquellos para los que poner la lavadora es aún un misterio...
Bueno, ya os dejo porque estoy tratando de estudiar las expresiones funcionales de Java, también conocidas como Lambda Expressions:

sábado, 23 de enero de 2016

La aventura de firmar

Para un koalita como yo, la huella electrónica es cuando plantas la patita encima de una fotocopiadora.

Tras una serie de koalastróficas desdichas sufrida esta semana, decidí que era el momento de sumar una más a mi vida: realizar un trámite electrónico con el DNIe más allá de Hacienda o la Seguridad Social.
El resultado: muchas horas perdidas, pero final quasi feliz. Ya tengo mi certificado de la FNMT. Creo que esta entrada debería ir en mi otro blog "El indignao permanente".

Hace años, antes de que existiese el DNIe, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT) comenzó a expedir los certificados digitales para los trámites con la Administración Pública. Por aquel entonces (corría el año 2005 o así y yo corría por El Retiro) conseguí mi primer certificado digital. Ibas a la Agencia Tributaria (AEAT) de tu barrio, pedías el código para demostrar tu identificación física y luego te lo podías descargar.
Las declaraciones de la Renta por internet se convirtieron en cosa fácil. La vida laboral de la Seguridad Social (SS) también. Todo era maravilloso. 

Dios creó el certificado de la FNMT y Satán creó el DNIe. Un DNI que... en primer lugar, por su calidad, deja mucho que desear. Sin ir más lejos tuve que renovarlo a los 4 años porque el chip se había despegado de su soporte.

Una imagen de nuestro amigo:

O lo que es lo mismo (ays South Park...):

El caso es que allá por 2011, antes de irme a Londres, renové mi DNI y obtuve un DNIe. Un paso más en la evolución. O eso creía. ¡Craso error! ¡Cuán equivocado estaba! Fue el principio del final. O el final del principio de comodidad.

Utilizar el DNIe implica tener un lector de tarjetas. Estupendo, compremos uno... instalemos los controladores y... ¡tadán! Parece que funciona. Abrimos el navegador y la primera en la frente. Debes añadir estos certificados raíz nuevos en el navegador, configura la zona segura para aceptar lo que te llega de la Administración Pública aunque NO ESTÉ BIEN FIRMADO... Uhmmm, todo esto sonaba muy rudimentario, pero había que hacerlo si querías usar el DNIe. Arcaico versus moderno... Juas. La combinación ferpecta.

Por aquel entonces renegué del certificado de la FNMT porque esto era más seguro. El certificado del DNIe no es exportable, así que o tienes el soporte físico (el DNIe), o no hay manera de suplantarte. Añade una capa más de seguridad, pero claro... tanta seguridad lo acaba haciendo inutilizable como veréis más adelante.

Los trámites de la Agencia Tributaria (AEAT) parecían funcionar, tras unas cuantas configuraciones extraordinarias... Extra por su padre y ordinarias por su p*** madre. Los de la Seguridad Social también. Más o menos todo iba bien.

Hasta que un día decides viajar con tu portátil y no llevarte el lector de tarjetas. Y entonces te surge un trámite súper importante (principio de la inoportunidad) para el que necesitas el aclamado y todopoderoso DNIe. Te compras otro lector (total, son 9 eurillos... lo dejas ya en casa de tus padres y así no tienes que andar viajando con él). ¡¡Mentira!!

Instalas el nuevo lector con sus controladores... y empieza la feria de los 32 y los 64 bits. Por aquellos entonces ya las cosas eran más guay, más 64-bit que 32-bit. Y yo no iba a ser menos. Mi sistema operativo era de 64 bits... pero los controladores del lector se daban un poquito de hostias con el sistema operativo. Y con algo más que hasta ahora he omitido, pero que llegados a este punto he de mencionar impepinablemente: LA (R)/(D)/ EVOLUCIÓN DE LOS NAVEGADORES.

Flashback: Sicilia, 1929... Que no, año 2005... las cosas eran como los gobiernos en España: bipartidistas. O eras de Internet Explorer o de Netscape / Mozilla. Si eras muy freaky podías ser de Ópera. Y si eras mega freaky por aquellos entonces podríamos hablar de Konqueror o de Safari para los "Apple-eros". Pero Google se metió en la carrera por navegar y navegó con su Chrome, haciendo que otros barquitos naufragaran.
Lo que antes funcionaba bien en IE, ya no funcionaba; pero más o menos funcionaba en Chrome de vez en cuando. Y Mozilla (luego Firefox) empezó a cambiar su configuración de seguridad para hacerla absurdamente muy diferente a la de IE y Chrome, por lo que llegó un punto en el que lo descarté como navegador para la Sede Electrónica de la Administración Pública española.

Volviendo al tema que nos ocupa, el incremento del número de navegadores, y sus constantes mejoras y evoluciones me proporcionaron gratuitamente otro quebradero de cabeza: los certificados y los "plugins" de Java. Y es cuando los aspectos de Seguridad se fueron incrementando, incrementando e incrementando hasta puntos extremos. Pero que todo sea seguro no es malo, mientras funcione...
Java empezó a restringir funcionalidades, los navegadores empezaron a restringir Java... algunas páginas a restringir navegadores... y hete (cacahuete) aquí que llegó a la pescadilla de los dos últimos días.

Desde las versión 45 de Chrome en adelante ya no se ejecutan "applets" de Java. Fin de la historia. Si intentas descargar una versión de Chrome anterior (si la encuentras, je), pues tampoco funciona el instalador... debe tener alguna comprobación de fecha. Chrome descartado. Ni siquiera utilizando la extensión IETab. Nada. Muerto. Caput. A otra cosa, mariposa.

¿Qué nos queda? Internet Explorer y Firefox... Recordemos que todo esto sobre Windows, que en Linux tampoco va mucho mejor... Y en MacOS ni me importa.

¿Pero cómo empezaba la entrada de hoy?
Vamos a realizar un trámite con el Ministerio del Interior, no con la AEAT o la SS. Y, por tanto, vamos a hacer el "más difícil todavía".
Para poder hacer trámites en el M. del Interior te piden la siguente configuración recomendada (ATENCIÓN que no tiene desperdicio):
- Windows 7 (que en breve se quedará sin soporte...)
- Internet Explorer 11 (el último navegador de Microsoft de la saga IE).
- Java 8 (la última versión de Java porque son muy cool  y hay que tener los últimos parches de seguridad)

Sí, sí, Windows 7... ni 8, ni 10, ni Linux, ni Mac... No es que no vaya a funcionar con ninguno, pero no te lo garantizan.
Internet Explorer 11... sí, sí, ni Edge (que tampoco ejecuta Java ya), ni Firefox, ni nada que se le parezca. Y encima, si usas Windows 10 con IE 11, te dice que no es IE11 (WTF!!)
Java 8... porque son así de guays, no porque su software utilice las "Lambda functions"que incorpora la última versión paranoica de Java.

Tras intentarlo de todas las maneras habidas y por haber (y no lo voy a describir para no hacerlo más pesado), intenté conseguir el certificado de la FNMT con el DNIe. Pero tampoco funcionó (ya lo había intentado en el pasado, siempre sin éxito).

Pues opté por la virtualización. Y hete (ojete) aquí que me encontré con que... mi VMWare Workstation deja de funcionar (por defecto) en Windows 10. Los de Microsoft han decidido meterte su Hyper-V de manera sutil. Windows 10 habilita los servicios de virtualización de Hyper-V y son incompatibles con VMWare. Total, que lo tienes que deshabilitar, reiniciar y todo listo. ¿Siguiente paso? Crearte una máquina virtual e instalar Windows 7, con IE 11 y Java 8. ¿Os creíais que iba a ser fácil? Pues sí, muy fácil instalarlo. Ahora dile a VMWare que tu lector de tarjetas (conectado a tu portátil, físico, no virtualizado) funcione en el sistema virtualizado... tras 15 minutos probando (enchufa en el USB, desenchufa de la regleta de USBs..., reinicia...), ya lo haces funcionar. Y cuando la página del "Misterio" del interior (porque de verdad es un misterio cómo puede ofrecerse un servicio tan cutre sin que le bombardeen la página) te dice que cumples todos los requisitos (sí, sí, todo con marquitas verdes que te invitan a saltar al vacío), intentas realizar el trámite y... ¡¡¡OOOOH!!!

NO FUNCIONA

NO FUNCIONA.

¡¡NO FUNCIONA!! (formato de letra "La más Grande", como Rocío Jurado).

Y pruebas, y reinicias... y no funciona.
Y entonces decides instalar Firefox... y casi que tampoco.
Y aprendes, lees, te piden que instales nuevos módulos criptográficos, y configuradores de la FNMT y del DNIe (que han aparecido nuevos)... y casi que funciona en Firefox, pero tampoco funciona.
Y cuando ya lo tienes todo a punto de caramelo, va tu máquina virtual y peta extrañamente ¬¬u. Tal cual. VMware "Internal Error". El suicidio se te pasa por la cabeza, pero ¿por qué suicidarte cuando puedes intentar asesinar al que hizo esa web?

Paciencia.
Mucha paciencia.
Anoche me acosté a las 3 am (desde las 22:30 del día anterior).. Y esta mañana desde las 10 para intentar hacerlo funcionar...

He optado por hacerlo en el sistema operativo primigenio (en mi portátil), i.e. Windows 10. Y he decidido que lo iba a hacer funcionar aunque fuere por encima de mi cadáver (qué mal queda esto aquí).
Me he descargado los módulos criptográficos, añadido las excepciones de seguridad de IE11, las de Java, las perimetrales de mi casa, las del gobierno británico y hasta las de la Federación Galáctica con "Amígdala" al frente (o en la garganta).

Y ha funcionado.

HA FUNCIONADO.

¡¡¡HA FUNCIONADO!!!

Pero no... no ha funcionado como era de esperar con el DNIe.
Ha funcionado con el maravilloso certificado de la FNMT.
Todo lo que he hecho no ha sido para hacer el trámite original, noooooo. Todo lo que he llevado a cabo ha sido para conseguir el preciado certificado de la FNMT. Y lo tengo.
¿Y qué he usado para conseguirlo? Je. IE 11.
Me lo he descargado, lo he instalado... y sí, ahora puedo hacer los trámites tranquilamente sin necesidad del DNIe. Pero... pero... cuando voy a firmar me pide que meta el DNIe. Y lo meto... y firmo con el otro. Pero funciona. Pequeños detallitos que habrá que pulir, pero ESTO FUNCIONA NENA. 
Y el certificado d ela FNMT es EXPORTABLE. Sí, que te lo puedes meter en el penedrive y llevártelo (lo cual es MUY peligroso, así que no olvidéis de ponerle una clave larga, tan larga como la entrada que estoy escribiendo). Pero funciona, funciona, funciona... y así sucesoriamente, como los Borbones.

He podido hacer mi trámite y ahora tengo la opción de hacer todo lo que quiera y más, hasta de destruir el certificado y crear uno nuevo (noo, no voy a tentar a la suerte ;)).

Si has llegado hasta aquí, enhorabuena. No sé ni cómo he llegado yo escribiendo.
Si te has saltado todo y has llegado hasta aquí, enhorabuena. No te has perdido nada.
Si no has llegado hasta aquí, ¿cómo sabes que no has llegado?


Ahora mismo soy un koalita certificado. La FNMT dice que puedo hacer trámites y que soy de fiar. Que mi patita electrónica 
Huella de koala
es original y válida.

Pues eso, que tiréis vuestro DNIe y uséis el certificado de la FNMT.

P.D. No quiero comentarios del tipo "Esto en Linux no pasa" o "Mi Mac es guay" o "Hazlo por la vía tradicional". Gracias :)

miércoles, 21 de noviembre de 2012

El significado de Ulaanbaatar o la desgracia mongola


Queridos Koalitas y demás criaturas gélidas:
Sin la ayuda de traductor, sin tener que preguntar a un nativo, sin consultar la Wikipedia… Con la ayuda de nadie, pero al mismo tiempo con la ayuda de todos, he conseguido saber el significado del nombre de esta ciudad. Me llena de orgullo y satisfacción informaros de que Ulaanbaatar quiere decir “a mi puta bola”. Porque es así como los habitantes de esta ciudad se mueven, se comportan y viven: A SU PUTA BOLA. Y como si de un diálogo se tratara…
Entrevistador Anónimo: ¿En qué te basas para sacar esta conclusión de tu estudio?
Koalita: Querido Entrevistador Anónimo, pese a que es un estudio reciente y no lo han podido confirmar científicos del mundo mundial, son sólo necesarios un par de pares de días para darte cuenta de que esto es así. Sólo tienes que ver cómo conducen y cómo caminan.
Entrevistador Anónimo: ¿A qué te refieres con “cómo conducen”?
Koalita: No respetan las señales. Me quejaba del caos de Hanoi y del tráfico frenético de la ciudad. Tantas motos la convierten en un sitio altamente peligroso y desordenado. Pero lo de Ulán Bator es de otra índole. No hay motos, ya que con el asfalto helado es lo más peligroso. En su lugar, tienen todoterrenos con las ruedas más grandes que los huevos del caballo de Espartero (tenía que decirlo). Y da igual que el semáforo esté en rojo para ellos y verde para ti… ellos pasarán. Y da igual que tú estés cruzando el paso de cebra en condiciones, ya que ellos te pasarán por encima.
Entrevistador Anónimo: Pero Koalita, ¿seguro que no estás exagerando? Es bien sabida tu manera de relatar los hechos con la hipérbole por bandera.
Koalita: No, no, palabra de marsupial. En varias ocasiones he visto cómo casi se llevaban a la gente por delante, y esto no es broma. Lo peor de todo es que, si cruzando el paso de cebra, resbalas y te caes… entonces ya no lo cuentas (bueno, yo te lo cuento, a no ser que sea yo el que esté debajo de la rueda, pues entonces será otro el que te lo cuente...).
Entrevistador Anónimo: Pero entonces las estadísticas de atropellos serán muy altas en la ciudad.
Koalita: Desconozco ese dato. Lo que sé es que aquí podría arruinarme jugando a la lotería. Toda la suerte que tengo de seguir con vida tiene que salir de algún lado.
Entrevistador Anónimo: Volviendo a las observaciones de tu estudio, comentabas que también concluyes que van a su puta bola por la forma en que caminan. ¿Podrías explicarnos eso con algún ejemplo, para que lo entiendan tus lectores?
Koalita: Por supuesto. Yo estoy acostumbrado a ceder el paso cuando me cruzo con alguien, entrando o saliendo por una puerta, subiendo al autobús… Aquí simplemente te empujan. Lo mismo que con los coches, pero sin ellos. El primero que llega, el primero que pasa. Pero el último que llega, el primero que pasa. Y cuando chocas, ellos empujan más fuerte y no piden disculpas.
Entrevistador Anónimo: Quizá estás muy acostumbrado al “sorry” británico.
Koalita: Puede ser, no te diría ni que sí ni que no, sino todo lo contrario. Pero no necesito que me pidan disculpas por todo, ni tener que pedirlas yo tampoco. Simplemente cuando sea necesario. Sin ir más lejos, ayer estaba en la cola del supermercado a punto de pagar. Llevaba un cestón de navidad curioso, y es que ya sabes que el Koalita no se alimenta de aire. Detrás de mí había un chaval con dos latas de cerveza. Y puesto que yo iba a tardar un rato, le ofrecí pasar primero. ¿Qué me dijo? Nada. Ni me miró. Se puso delante de mí y pagó. Eso por no hablar de los otros que se me colaron el día anterior…
Entrevistador Anónimo: Pues parece que esta vez no estás exagerando…
Koalita: Bueno, ¡qué valor! Yo nunca exagero… De hecho, creo que esto tiene una explicación lógica. Mongolia es un país donde el nomadismo aún existe, es una forma de vida. Si sales de la ciudad, te encontrarás con tiendas de campaña en la estepa. Piensa ahora que Ulán Bator es una ciudad bastante moderna. Puedes encontrar desde un ejecutivo hasta un nativo en traje regional. Esta gente no está acostumbrada a vivir en sociedad, vivían separados los unos de los otros. Así que la ciudad no es más que una agrupación física, pero no lógica ni ordenada.
Entrevistador Anónimo: Koalita, vaya respuesta más currada. No haremos más comentarios al respecto. Por lo demás, ¿cómo estás viviendo la experiencia?
Koalita: Entrevistador Anónimo, ya que no te conozco de nada, voy a serte sincero: ESTO ES UN CAOS.
Entrevistador Anónimo: Ya estás exagerando otra vez…
Koalita: Aparte de que me di en la frente con el techo de la buhardilla y me hice una brecha al más puro estilo “Harry Potter”, casi me hostio en la calle… y ahora voy y me quedo sin Internet en el apartamento… ¡Qué desastre!
Y hasta aquí os puedo contar. El resto de la conversación no tiene mucho interés. Os informaré de mis logros con la conexión… a todo esto, será mañana cuando publique esta entrada, ya que ahora mismo no tengo conexión en el apartamento J

martes, 13 de noviembre de 2012

Las crónicas de Koalarnia

Queridos koaliventureros/as:
La entrada de hoy la escribo desde una localización única: la piscina del hotel Daewoo en Hanoi. Tomándome una cocacola de eucalipto y disfrutando de un día nublado, pero caluroso. Y así me hallo, en la mesita de la terraza, dándole a la tecla.

Ahora que por fin puedo descansar tras la paliza de los últimos días, me vienen a la cabeza los momentos memorables acontecidos hasta fecha de hoy. Lejos me queda el largo trayecto entre Londres y Seúl: el estilazo de las azafatas de Korean Air, el maromo de Newcastle viajando con su padre de 79 años que iba a ver a los amigos de la guerra de cuando tenía 19... El viaje de Seúl a Hanoi con Vietnam Airlines y el otro estilazo de las azafatas, ataviadas con traje regional aéreo (aka regionair xD)... Ya me he dado de alta en el programa de Sky Team también, voy a tener todas las tarjeta de fidelidad aéreas habidas y por haber. Con la de Iberia Plus me va muy bien, ya me he conseguido unos cuantos viajes "gratis". Pero vuelvo al estilazo de las coreanas, ESTILAAAAAAAAZOOOOOW.

No hay mucho que contar sobre mi estancia en Hanoi, ya que apenas he salido del hotel; por no decir que no he salido nada. Mi primera aventura ha sido esta mañana en la embajada de Mongolia, donde puedo dar fe que de mongolos no tienen nada. Qué listos que son. Me han levantado 60 dólares por hacerme el pasaporte en el día. Y más les vale tenérmelo listo para las 16h porque si no... si no... más me vale callarme también, que me veo en Hanoi encerrado en una prision vietnamita ://. 

La cuestión es que la gente de esta ciudad es muy amable, pero rara. Sin ir más lejos, he preguntado cómo llegar a la calle de la embajada de Mongolia. La recepcionista del hotel me dice: "está a unos 10 minutos andando, pero sería mejor que cogieras un taxi". Y yo miraba el mapa, la miraba a ella y le decía: "¿Me lo dices porque es una zona muy peligrosa?". Y ella, toda amabilidad, me responde: "No, pero es que te puedes perder...". Después de cinco minutos, cinco, estaba de camino a la embajada. Le pregunté al botones de la puerta y me dijo lo mismo,que cogiera un taxi para no perderme. Y yo, digno que soy, dije que iba andando. Y vaya, me perdí xD. Digamos que la dirección no estaba muy bien indicada, pero nada que un vietnamita señalando con el dedo no pueda resolver. Para ser sinceros, me ha costado 15 minutos llegar a mi destino (parezco el Tomtom).

Hay que resaltar que ha sido una aventura automovilística. El primer día ya me di cuenta en el taxi, camino del hotel, de que el tráfico en esta ciudad está en niveles que rozan el caos absoluto. Además, el hecho de que el 70% de la gente (a ojo de buen cubero) vaya en moto, hace que el tráfico sea más loco y complicado. Por no decir que, por las noches, apagan los semáforos... ¿¿?? Será que contaminan lumínicamente, o para ahorrar energía ya que la gente se los salta de todas todas. Estamos a martes y me quedan dos días más por aquí, espero no morir atropellado de camino a la embajada de Mongolia esta tarde.

Para mañana uno de mis compañeros me ha comentado que han organizado unas "compras" por el centro. Así que me han invitado a unirme y así podré tener un poco de "guía" local con una de las personas de nuestra oficina de Vietnam. Estoy deseándolo, sobre todo porque la tienda del hotel es cara y tiene pocas cosas. Aunque definamos el concepto de caro. Unos preciosos llaveros al precio de 0.5 libras no es caro. Claro que si lo comparas con lo que valen las cosas aquí en general, caro no... carísimo. Así estaban las dependientas, que en cuanto me gasté los 10 dólares en los 38904820489 llaveros y 38942 marcapáginas, no cabían en sí del gozo.

Lo de las comidas también es digno de mención. El buffet del hotel es bastante occidental, teniendo en cuenta que este hotel es bastante grande y se utiliza para conferencias y otras reuniones de negocios. Me llama la atención una fruta que sabe como el melón, pero es blanca como una pera y con pepitas como los kiwis... tendré que preguntar el nombre, ya por curiosidad. El buffet de desayuno del hotel es bastante generoso y el de comida/cena también se lo curran. Si pides pasta, te la cuecen en el momento y te la calientan con la salsa que pidas. Por no no hablar de las sopas que preparan en directo, echando el huevo, el pollo y el caldo y cociendo unos tallarines para la ocasión. Pena que me haya perdido el desayuno dos veces (por estar trabajando) y la cena de ayer (por trabajar también). Pero creo que lo voy a disfrutar lo poco que me queda. Mongolia no pinta igual de bonito en el tema de provisión culinaria, i.e., que me lo voy a tener que preparar yo todo si quiero "ahorrar gastos".

Y hasta aqui la crónica de mi cuarto día en Hanoi. Se puede resumir como: habitación, recepción, habitación, sala de reuniones, habitación, comedor, oficina, habitación...

P.S. Lo de tener también teléfono en el cuarto de baño suena que te cagas xD