Sábado II: El retorno de Sofía.
Después de haber escrito la desesperante crónica de esta mañana, me lancé a las tierras búlgaras de la capital y me propuse hacer el tour completo del city center.
Sólo decidí entrar en un sitio: el museo arqueológico. Decir que, bueno... tiene lo que todo museo arqueológico (includo el de Lepe) debe tener, i.e., las moneditas, las lascas, las flechas, vasijas, etc. Pero es un poco flojo...
He ido recorriendo el resto de edificios, tomando fotos: Party House, Presidency, etc. (lo pongo en inglés que es como lo tengo en la guía y no tengo ganas ahora de andar traduciendo). El caso es que, bueno... da más sensación de ser una ciudad importante, pero igualmente muy flojillo todo.
Lo mejor de la jornada es que se me ha acercado un menda y me dice: ¿español? (así que debo tener pinta de español) y me ha empezado a soltar la chapa de que me compraba euros y que si me cambiaba levs... y yo le he dicho que era muy simpático, pero que no tenía ningún interés. Y el tío ha empezado a decirme que había bebido mucho anoche... Y yo le dije que el alcohol es malo y su español también lo era. En fin, anécdotas para el viaje.
He de añadir que he cogido el metro. Ese metro con una línea y 7 paradas. El vagón, como si lo hubieran hecho unos chavales en la clase de manualidades. La estación muy amplia, muy chula, muy oscura. La frecuencia, infrecuente... Para una línea y van lentos. Joer, no hago más que quejarme.
Lo mejor, nuevamente, es la comida y sus precios. Si me quedara un mes a vivir aquí, acababa como una bola (más bola, quería decir). Qué placer es ir a un restaurante, sí, sí, nada de McDonalds o mierdas, un señor restaurante, pedirte las cosas sin miedo, venga, dos platos... Tráeme más bebida que tengo sed, venga... Y cuando te traen la cuenta, pagas 10 euros y te has puesto cerdo cerdo. Viva Bulgaria, ¿veis?
Ah, a la lista de productos que podéis comprar, se han de sumar los libros. Tirados de precio... Ya tengo mi versión búlgara de El Principito por 3 euros y una gramática inglesa que en Madrid cuesta 30 euros, por 17. Lástima que la tecnología no siga esta regla... snif :'(.
España, nunca pensé que te echaría tanto de menos... Esta gente está endemoniá y escribe raroooooooooooooooooo.
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